“Al tener noticia de los atentados cometidos en Bruselas que han
afectado a numerosas personas -dice el texto- Su Santidad el Papa
FRANCISCO confía a la misericordia de Dios a cuantos han perdido la vida
y se une en oración al dolor de sus seres queridos. Expresa su profunda
cercanía a los heridos y a sus familiares, así como a todas las
personas que contribuyen a las operaciones de socorro, pidiendo al
Señor que les de fortaleza y consuelo en esta prueba. El Santo Padre
condena de nuevo la violencia ciega que engendra tantos sufrimientos e,
implorando a Dios, el don de la paz, invoca sobre las familias tan
probadas y sobre los belgas el bien de las bendiciones divinas”.