Esteli, NICARAUA (Agencia Fides, 14/05/2019) – "Hemos dicho esto varias veces: este régimen no
tiene la voluntad política de llegar a un acuerdo por el bien del país.
Para el régimen, el pueblo son solo el pequeño grupo que lo apoya. La
patria es solo su grupo. Tiene su propio programa: permanecer en el
poder a toda costa y crear un escenario que le permita continuar
actuando en la vida política": con estas palabras, en una nota enviada a
la Agencia Fides, Mons. Abelardo Mata Guevara, Obispo de la Diócesis de
Esteli ( Nicaragua) y portavoz de la Conferencia de Obispos de
Nicaragua (CEN), describe la situación en el país, lamentando la actitud
del presidente Daniel Ortega de que "no tiene intención de buscar una
solución pacífica a la crisis sociopolítica que el país ha estado
experimentando desde hace un año".
El obispo señala que "Ortega es la única persona responsable de la
crisis en el país, y también responsable de las sanciones
internacionales", medidas cuya responsabilidad pensó atribuir a los
oponentes, provocando una sola reacción: el bloqueo del diálogo
nacional.
"La Alianza Cívica fue firme en sus puntos fundamentales: Ortega debe
hacer lo que acordó y dejar de culpar a los demás por sus errores", dijo
el líder religioso. "Es responsable de todos los paros en el país, de
la violación de la libertad de expresión, de no permitir los cambios
necesarios para el bien de la ciudadanía y las sanciones
internacionales", concluyó Mons. Mata.
Mons. Mata pronuncia estas palabras después de la brutal represión del
gobierno contra los ciudadanos que tomaron las calles para pedir la
salida de la pareja presidencial. Actualmente, las negociaciones entre
el régimen de Daniel Ortega y la Alianza Cívica por la Justicia y la
Democracia están detenidas. Desde hace dos semanas, el régimen retiró a
sus delegados y canceló el acuerdo para acelerar la liberación de los
presos políticos para el mes de mayo.
Ante esta actitud del gobierno, el Nuncio Apostólico, Mons. Waldemar
Stanislaw Sommertag y Luis Ángel Rosadilla, representante de la
Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA),
testigos internacionales de este proceso, en la mesa de diálogo
nacional, han mostrado preocupación y amargura.
El presidente Ortega prometió liberar a todos los presos políticos
dentro de noventa días, es decir, antes del 18 de junio, en vísperas de
la evaluación de la Ley Nica (Ley de Condicionalidad a la Inversión de
Nicaragua) y la Asamblea General de la OEA, que se realizará en
Medellín, Colombia , a finales de junio. Si el régimen no libera a los
presos políticos, el gesto se entendería como la cancelación de la mesa
de negociación.