miércoles, 9 de septiembre de 2015

Audiencia General del Papa FRANCISCO: "Es indispensable reavivar la alianza entre la familia y la comunidad cristiana"

CIUDAD DEL VATICANO, 9 de septiembre de 2015 (VIS).- La relación entre la familia y la comunidad cristiana, ''un vínculo, por así decirlo, "natural", porque la iglesia es una familia espiritual y la familia es una pequeña iglesia'', fue el tema elegido por el Papa FRANCISCO para la catequesis de la Audiencia General de los miércoles celebrada a las 10.00 horas en la Plaza de San Pedro.
 

La comunidad cristiana, es la casa de los que creen en Jesús como fuente de fraternidad entre todos los hombres. La Iglesia camina entre los pueblos, en la historia de los hombres y mujeres, de los padres y las madres, de los hijos y las hijas. ''Esta -explicó el Pontífice- es la historia que importa al Señor. Los grandes eventos de las potencias mundanas se escriben en los libros de historia, y permanecen allí. Pero la historia de los afectos humanos se escribe directamente en el corazón de Dios y es la historia que permanece para la eternidad. Este es el lugar de la vida y de la fe. La familia es el lugar de nuestra iniciación - insustituible, indeleble - a esta historia, de vida plena que culminará en la contemplación de Dios por toda la eternidad en el cielo, pero empieza en la familia''.

También el Hijo de Dios aprendió la historia humana de esta manera, y la recorrió hasta el final... Después, cuando salió de Nazaret y comenzó su vida pública, ''formó a su alrededor una comunidad, una "asamblea", un con-vocación de personas. Este es el significado de la palabra "iglesia".

En los Evangelios, la asamblea de Jesús asume la forma ''de una familia hospitalaria, no de una secta exclusiva, cerrada''. ''Nos encontramos -observó FRANCISCO- con Pedro y con Juan, pero también con los hambrientos y los sedientos, los forasteros y los perseguidos,la pecadora y el publicano, los fariseos y las multitudes. Y Jesús no cesa de acoger a todos y de hablar con ellos , incluso con los que ya no esperan encontrarse con Dios en su vida. ¡Es una fuerte lección para la Iglesia! Los mismos discípulos fueron elegidos para hacerse cargo de esta asamblea, de la familia de los invitados de Dios''.

Para que en nuestros días siga viva la realidad de la asamblea de Jesús, ''es indispensable reavivar la alianza entre la familia y la comunidad cristiana. Podríamos decir -afirmó el Papa- que la familia y la parroquia son los dos lugares en los que se realiza la comunión de amor que tiene su fuente última en Dios mismo. Una Iglesia, realmente según el Evangelio, no puede por menos que tener la forma de un hogar acogedor, con las puertas abiertas, siempre. Las iglesias, las parroquias, las instituciones con las puertas cerradas, no se pueden llamar iglesias, se deben llamar museos''.

''Hoy esta alianza es crucial -recalcó el Obispo de Roma- Contra los "centros de poder " ideológicos, financieros y políticos, ponemos nuestras esperanzas en estos centros de amor, evangelizadores, llenos de calor humano, basados en la solidaridad y la participación y también en el perdón entre nosotros. Por supuesto, se necesita una fe generosa para encontrar la inteligencia y el coraje de renovar esta alianza. Las familias a veces retroceden, diciendo que no están a la altura... ¡Pero nadie está a la altura!... Sin la gracia de Dios, no podremos hacer nada. Todo se nos da gratis. Y el Señor nunca viene a una nueva familia sin hacer algún milagro. Recordemos lo que hizo en las bodas de Caná, Sí, el Señor, si nos ponemos en sus manos, nos hace cumplir milagros: esos milagros de todos los días, cuando el Señor está allí, en aquella familia''.

Naturalmente la comunidad cristiana debe hacer su parte. Por ejemplo, ''... favoreciendo el diálogo interpersonal y la comprensión y el respeto mutuo. ¡Que las familias tomen la iniciativa y se sienten responsables de aportar sus preciosos dones a la comunidad! -exclamó el Santo Padre al final de su catequesis- Todos debemos ser conscientes de que la fe cristiana se juega en el campo abierto de la vida compartida con todos. La familia y la parroquia deben cumplir el milagro de una vida más comunitaria para la entera sociedad''.

Después de las catequesis, en los saludos en francés, inglés, alemán, español, portugués, árabe y polaco a los diversos grupos de fieles, el Papa señaló que hoy se celebra la memoria litúrgica del jesuita Pedro Claver, patrono de las misiones en África y exhortó a que el ejemplo del santo, con su incansable servicio a los últimos empujase a los jóvenes a elegir la solidaridad con los necesitados;que su vigor espiritual ayudara a los enfermos a llevar la cruz con valor y su amor por Cristo fuera modelo para los recién casados del amor que debe ocupar el centro de la familia.
Esta fueron sus palabras en castellano:
"Queridos hermanos y hermanas:
Esta mañana reflexionamos sobre la íntima relación que hay entre la familia y la comunidad cristiana: la Iglesia es una familia espiritual, casa de los que creen en Jesús y viven según sus enseñanzas, y la familia, una pequeña Iglesia doméstica, escuela de amor a Dios y al prójimo.
De los grandes eventos de la historia del mundo sólo queda el recuerdo en los libros. La historia de los afectos de las personas, en cambio, se conserva en el corazón de Dios y se inicia en la familia. Esa es la historia que cuenta. Y así lo experimentó Jesús, Hijo de Dios, que nació en una familia y en ella, por 30 años, aprendió la condición humana, en la sencillez de una dura vida de trabajo, en una aldea insignificante. Cuando inició su vida pública, quiso formar a su alrededor una comunidad, una “Asamblea”, una con-vocación de personas: quiso la Iglesia. No la quiso como una secta para privilegiados, sino como una familia hospitalaria, una casa donde todos, sin exclusión, fueran acogidos y amados. Es indispensable, pues, que la Iglesia y la familia caminen juntas como testigos de la comunión de amor, cuya fuente última es Dios mismo.
Saludo a los peregrinos de lengua española, a todos los grupos provenientes de España y de otros países latinoamericanos, en particular al grupo de la Academia Superior de la Policía de Colombia. Roguemos al Señor, por intercesión de María, Madre del Buen Consejo, que renueve y fortifique con su gracia el vínculo entre la familia y la comunidad cristiana, para que sigan ofreciendo esperanza y alegría a nuestra sociedad actual, que a menudo no les da el valor suficiente. Muchas gracias".
La Audiencia General concluyó con el canto del Pater Noster y la Bendición Apostólica impartida por el Pontífice.