Bluefields, NICARAGUA (Agencia Fides, 10/09/2015) – La situación de violencia que se ha
intensificado recientemente en la región del Caribe de Nicaragua,
territorio del Vicariato de Bluefields, preocupa a sus pastores. Aunque
el Obispo de Bluefields con su clero están en Carazo para un retiro, Su
Exc. Mons. David Albin Zywiec Sidor, O.F.M. Cap., obispo Auxiliar del
Vicariato, ha deplorado la violencia que ha dejado tras de sí muerte,
odio y destrucción.
En la nota enviada a Fides, Mons. Zywiec se hace un llamamiento a las
instituciones y a la población para buscar soluciones de forma pacífica:
“No debemos permitir la violencia entre hermanos, y debemos buscar
justicia a través de las instituciones que aplican la ley. La solución
no vendrá a través de la violencia”. El obispo ha pedido al Gobierno
central que actúe lo antes posible, de lo contrario la escalada de la
violencia continuará y se extenderá a otros territorios.
De hecho, varios grupos de las comunidades indígenas de la frontera con
Honduras, en la zona de Waspam, cerca del río Coco, han decidido
organizarse para expulsar a los colonos mestizos de lo que consideran
sus territorios ancestrales. Después de organizarse, el domingo 6 y el
lunes, 7 de septiembre dieron vida a una acción de expulsión armada de
los que ellos llaman “invasores”. Hubo enfrentamientos entre grupos en
el territorio indígena wanky Li Auhbra.
El primer informe de la policía señala 3 muertos y cinco heridos graves,
18 casas quemadas y muchas otras destruidas. Las familias han huido,
pero se temen represalias, ya que los colonos han comenzado a
organizarse para defender sus propiedades y tierras. Mientras que los
indígenas han conseguido todo tipo de armas de fuego, incluidos rifles
militares AR15 y AK47, peor los colonos todavía no han conseguido
armarse. La prensa local ha pedido a las autoridades que definan el
tiempo de la intervención, pero todavía no se sabe la respuesta de las
autoridades ni del ejército.