Bujumbura, BURUNDI (Agencia Fides, 06/10/2015) - “Vivimos directamente en nuestra piel las
preocupaciones expresadas por la comunidad internacional sobre la
situación en nuestro país, porque lo vemos todos los días, cuerpos de
personas asesinadas durante la noche aquí en Bujumbura como en otras
partes de Burundi” dicen a la Agencia Fides fuentes de la Iglesia en
Bujumbura, capital de Burundi, que está en medio de una grave crisis
debido al tan controvertido tercer mandato del presidente Pierre
Nkurunziza.
"Incluso esta mañana se encontraron los cuerpos de dos personas,
mientras que, como la mayoría de las noches, oyeron disparos en varios
distritos de la capital," nuestras fuentes dicen que no nombramos por
razones de seguridad. "La situación es realmente explosiva, ya que el
gobierno ha emitido un ultimátum que vence el sábado 7 debido a que los
grupos de la oposición para que depongan las armas noviembre, de lo
contrario serán desarmados por la fuerza, utilizando todos los medios a
disposición de la policía y el ejército" .
“La gente se están moviendo en masa a otros barrios de aquellos en los
más la oposición a Nkurunziza es más fuerte, por miedo a lo que podría
suceder cuando expire el ultimátum”, dicen las fuentes. “Esto también
ocurre en la provincia donde aumenta el número de personas desplazadas”.
“Por otro lado es inútil desarmar a la oposición armada si no se
resuelven las causas reales del conflicto a través del diálogo. Incluso
si se consiguen hacer grandes incautaciones de armas, en un mes llegarán
otras, ya que vivimos en una región que está llena” comentan nuestras
fuentes.
Tanto la Unión Africana como la International Crisis Group han dado la
alarma sobre el riesgo inminente de que esta crisis estalle
convirtiéndose en una verdadera guerra civil. “El hecho es que junto al
ejército regular, que está dividido internamente, hay milicias leales al
presidente que están ganando cada vez más fuerza, uniéndose a la
policía y al ejército, mientras que por otro lado están las bandas y las
milicias de la oposición armada. La leña para encender un gran fuego ya
está en la parrilla”, concluyen las fuente de Fides.