Yangon, MYANMAR (Agencia Fides, 05/11/2015) – Mientras se asiste a “un momento crucial en la
historia de Myanmar”, en los últimos días antes de la votación “se
necesita una supervisión mayor. Esperamos que estas elecciones sean un
proceso transparente, para garantizar una votación libre y justa también
entre los pobres y marginados”: dice, en una nota enviada a la Agencia
Fides, el Cardenal Charles Maung Bo, Arzobispo de Yangon, visto que en
el país se acercan las elecciones generales del 8 de noviembre.
El cardenal Bo nota que se trata de las “primeras elecciones libres: 93
partidos, 5.800 candidatos de partidos políticos, 3.000 candidatos
independientes. La búsqueda por la democracia es vital para el Myanmar
actual”.
El cardenal agradece “a los líderes y a su visión de la democracia”.
“Evitar la violencia electoral es un reto difícil y me alegro de que
nuestras leyes y las autoridades estén a la altura del desafío”,
remarca. Definiendo como “encomiable” el coraje de la Comisión Electoral
que “se ocupará del trabajo con neutralidad profesional”, el Card. Bo
recuerda también que “la gente quiere unas elecciones pacíficas” y que
“el derecho al voto es sagrado”. “A través de este derecho, las personas
determinan su futuro. Ir a la cabina de votación es una peregrinación
de esperanza. Todos emprendemos esta peregrinación.
Nuestro destino está
en las urnas. La democracia para el pueblo, por el pueblo y del pueblo,
ha forjado la historia de las grandes naciones. Myanmar estaba
esperando este momento desde hace siglos”, señala.
“Hoy es nuestra cita con este destino. Juntos salimos adelante o juntos
caemos. Las urnas determinarán nuestro futuro. Dios ha bendecido esta
nación con inmensos tesoros, pero el tesoro que vale más que cualquier
otro es la hermandad de los hombres, una nación arco iris de 135 tribus y
con las religiones más importantes. Necesitamos paz ahora”, señala el
cardenal.
El texto enviado a la Agencia Fides concluye expresando la esperanza de
que el voto “traiga la paz y la prosperidad a esta nación” y que Myanmar
“vuelva a su esplendor histórico”.