Guerrero, MÉXICO (Agencia Fides, 05/11/2015) – Los cuatro obispos de las diócesis del
estado de Guerrero han pedido al gobierno que “dialogue” con el crimen
organizado para revertir la grave situación de inseguridad y violencia
que se vive en la región. En el documento, titulado “Compromiso con
Guerrero y por la Paz”, recibido en la Agencia Fides, Su Exc. Mons.
Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco; Su Exc. Mons. Salvador
Rangel Mendoza, obispos de Chilpancingo-Chilapa; Su Exc. Mons. Maximino
Martínez Miranda, obispo de Ciudad Altamirano; y Su Exc. Mons. Dagoberto
Sosa Arriaga, obispo de Tlapa, afirman que el gobierno de Héctor
Astudillo inicia “en medio de una profunda crisis social, política,
económica y en materia de derechos humanos”.
Guerrero, recuerdan, sigue siendo el estado más violento de México, y
“esta grave situación ha llevado a la polarización, la confrontación, la
marginación, la desesperanza e incluso a buscar justicia por la propia
mano”. “En indispensable que se generen procesos de diálogo y se puedan
crear los escenarios posibles, donde nos escuchemos, lleguemos a
acuerdos y reconstruyamos la memoria histórica de nuestro pueblo” han
escrito los obispos.
En cuanto a la frase de un periodista, según el cual dialogar con la
criminalidad “significa llegar a un acuerdo con los criminales”, Mons.
Garfias Merlos ha dejado claro a la prensa: “La palabra es el
instrumento para la proclamación de la Buena Nueva, la palabra es
también la herramienta de las autoridades para hacer relacionarse con la
población, y los criminales son parte de la población. En todo proceso
de educación y formación, siempre existe la palabra y el diálogo”.
Los Obispos concluyen sugiriendo la creación de “una plataforma social
que sea capaz de involucrar a todas las instituciones para reparar el
tejido social, y así desarrollar un plan de desarrollo integral”.