Al-Fāshir, SUDÁN (Agencia Fides, 11/11/2015) – Varios niños que viven en campos de
refugiados en la ciudad de Saraf Umra, el Darfur del norte, siguen
muriendo de una enfermedad que aún no ha sido identificado y que ha
comenzado ha extenderse entre la población hace unos dos meses. En sólo
una semana en los campos de Dankoj y Jebel han muerto 10 personas, 7 de
ellos niños. Según fuentes locales, que han referido la situación a la
Agencia Fides, los síntomas de la enfermedad implican hinchazón en el
cuerpo, fiebre alta, diarrea, vómitos y dolor en las articulaciones. Los
casos registrados en el hospital en Saraf Umra son muchos, pero no hay
estadísticas sobre el número de muertes en toda la localidad.
En una declaración a Radio Dabanga, el coordinador de los campos de
refugiados ha criticado a los médicos del hospital por no identificar o
notificar la enfermedad al Ministerio de Salud local y ha solicitado el
envío de personal médico para el diagnóstico de los contagios y para que
se proporcionen medicamentos.
Ya hace un mes se había reportado un brote de una enfermedad desconocida
y la escasez de medicamentos. Además, en septiembre, después de las
lluvias torrenciales, debido a las aguas estancadas y a la proliferación
de los mosquitos, habían muerto varias personas, incluidos niños. La
enfermedad apareció por primera vez en Jayeen Thilo y Subyan Khavo, al
oeste de la localidad de Saraf Umra, así como en los pueblos de Melessa y
Numera al este de Saraf Umra.