Villa de la Concepción, ARGENTINA (Agencia Fides, 05/12/2015) – “Considero que el problema de
las drogas se tiene que combatir con la prevención. La droga no es un
relámpago en medio de una noche oscura, sino que se va preparando poco a
poco por las situaciones familiares de abandono a causa de los
problemas de esta sociedad”: lo ha afirmado Su Exc. Mons. Adolfo Armando
Uriona, F.D.P., obispo de la diócesis de Villa de la Concepción del Río
Cuarto, hablando a la prensa tras la consagración del nuevo obispo de
Añatuya, el sábado 5 de diciembre.
Mons. Uriona ha mencionado el último documento de la Conferencia
Episcopal Argentina, que condena la terrible situación del narcotráfico
en el país. “Nosotros, los Obispos hemos visto que no ha habido ninguna
intención de luchar contra el tráfico de drogas. Por otro lado creo que,
contribuye a este fenómeno, la situación social que estamos viviendo en
el mundo post-moderno, donde hay mucha pobreza y mucha confusión en la
juventud”, ha subrayado el obispo
“La Iglesia también tiene su parte de culpa - ha subrayado Mons Uriona
-, porque no ha sido misionera como ha pedido el Papa, una Iglesia que
no ha ido a las periferias, y que a veces se queda en su lugar, en vez
de tener esta actitud misionera”.