Sydney, AUSTRALIA (Agencia Fides, 10/12/2015) – El Día de los Derechos Humanos de la ONU, que
se celebra el 15 de diciembre, debe generar una reflexión sobre el
respeto de los derechos humanos en Australia, en particular contra los
pueblos indígenas como los aborígenes y de los inmigrantes: lo afirma la
Australian Catholic Social Council (ACSJC), en una declaración enviada a
la Agencia Fides. La nota, firmada por el obispo Vicente Long,
Presidente de la ACSJC, recuerda que, con respecto a los aborígenes, “se
ha hecho muy poco para reducir la brecha en temas como la esperanza de
vida, la alfabetización, el empleo”.
En cuanto a los solicitantes de asilo, Australia se distingue por la
“detención prolongada en las instalaciones de Manus Island y Nauru”,
donde se lleva a cabo “un desastre para los derechos humanos”, teniendo
en cuenta los casos de abuso infantil, violaciones, violencia y el trato
inhumano.
Al comentar el papel de Australia en la promoción de los derechos
humanos en la región Asia-Pacífico, el Obispo Long señala que “hay
muchas áreas en las que Australia puede ser una fuerza positiva”,
recordando el apoyo global a la abolición de la pena muerte y en el
hacer frente a las violaciones de los derechos humanos contra las
mujeres y las niñas.
Por lo tanto, concluye, Australia puede promover con más convicción los
derechos humanos en la región y “tener más credibilidad cuando ejercemos
nuestro liderazgo, de acuerdo con nuestra tradición y el estatus de
nación acogedora y rica”.