Qaryatayn, SIRIA (Agencia Fides) – El Estado Islámico (Daesh) se ha marchado de
la ciudad de Quaryatayn, que ha sido recuperada por el ejercito sirio,
dejando tras de sí escombros y devastación en el santuario de Mar Elian,
donde desde los primeros días de la ocupación, en agosto de 2015,
profanaron brutalmente la tumba del santo, para borrar lo que incluso
ante su vista, representaba el corazón del complejo monástico. Pero las
reliquias de Mar Elian, esparcidas alrededor de la tumba del santo, no
se han perdido: podrán recogerse y volver a recomponerse, y alrededor de
ellas volverá a reunirse de nuevo la vida y la devoción de los
cristianos de la región.
La Agencia Fides ha recibido la confirmación de esta noticia a través
del padre Jacques Murad, el Prior de la comunidad monástica - afiliada
al monasterio de Deir Mar Musa al Abashi – que en los últimos años había
hecho volver a florecer el antiguo Santuario del V siglo, situado en la
periferia de Quaryatayn.
El mismo padre Jacques Murad fue prisionero de un comando de yihadistas
que el 21 de mayo de 2015 irrumpieron en el santuario y lo secuestraron,
dejándolo en libertad el 11 de octubre de 2015.
“Ante todo lo que ha sucedido y está sucediendo”, comenta el padre Murad
“prefiero estar en silencio, porque ahora el silencio me aparece la
palabra más justa y apropiada”. Luego, con pocas y sencillas palabras,
expresa la visión consoladora de la fe con la que él y sus compañeros
han experimentado este momento difícil. “El que las reliquias de Mar
Elián no se hayan perdido”, confiesa a la Agencia Fides el padre Jacques
“es para mí una gran señal: significa que este santo no ha querido
dejar el monasterio ni la Tierra Santa.
Sabemos que los santos están en
el cielo, y que siempre se puede recurrir a ellos y pedir su ayuda.
Recuerdo que el 9 de septiembre, el día de la memoria litúrgica de Mar
Elian, celebré la misa con otros cristianos en Qaryatayn, mientras
estábamos bajo el dominio del Daesh. Les dije: no es importante que el
monasterio esté destruido, ni siquiera es importante que la tumba este
destruida. Lo importante es que llevéis a Mar Elián en
vuestros corazones, donde quiera que vayáis, incluso en Canadá o Europa,
porque él quiere quedarse en el corazón de sus fieles”.
Ahora, la esperanza cristiana del padre Jacques ya está degustando el
ver florecer de nuevo la caridad de Cristo también en el lugar donde él
mismo y sus hermanos monjes habían sido arrancados por la fuerza: “ayer”
explica el padre Murad a la Agencia Fides “me mandaron las fotos de los
huesos que han encontrado alrededor de la tumba devastada de Mar Elian.
En años pasados, yo mismo había realizado el reconocimiento de estas
reliquias, por lo que he podido identificarlas de inmediato por los
signos inconfundibles, como las piezas de piel momificada que envuelven
una mano y los pies”.
Mañana, un sacerdote de la Archieparquía sirio-católica de Homs, junto
con algunos monjes de Deir Mar Musa, irán a Mar Elian para verificar las
condiciones de los que queda del santuario. “Les he pedido”, informa a
la Agencia Fides el P. Jacques “que recojan los restos y los lleven a
Homs para protegerlos. Sabemos que el antiguo santuario fue destruido,
el sitio arqueológico ha sido devastado, mientras que la nueva iglesia y
el monasterio fueron quemados y en parte bombardeados. Cuando, en el
futuro, podamos volver a trabajar en Mar Elian, llevaremos de nuevo las
reliquias del santo a su lugar. Alrededor de la memoria de los santos
florecerá de nuevo la vida de la gracia. Será una gran bendición para
toda la Iglesia”.