Praga, REPÚBLICA CHECA (Agencia Fides, 09/04/2016) - El gobierno checo ha suspendido un programa de
acogida “seleccionada” reservado para los refugiados iraquíes cristianos
obligados a abandonar sus hogares en la Llanura de Nínive que esta bajo
el control de los yihadistas del Estado Islámico (Daesh). La
disposición del gobierno, oficial desde el jueves 7 de abril, ha sido
tomada en respuesta al intento de 25 refugiados cristianos que tras
llegar a la República Checa trataron de moverse sin permiso a Alemania,
donde solicitaron asilo alegando querer reunirse con parientes que ya
viven en ciudades alemanas. La iniciativa no autorizada, no le ha
gustado nada al Ministro del Interior de la República Checa, Milan
Chovanec, que a través de twitter ha informado que ha pedido a la
policía “utilizar todos los medios legales para garantizar que estas
personas, que han abusado de la buena voluntad de la República Checa y
de sus ciudadanos, sean enviados de regreso a Iraq”.
El programa de acogida selectiva en favor de 153 cristianos iraquíes
había sido organizado por la ONG Generace 21, y presentado como modelo
de una recepción ordenada y “segura” en Países europeos de los
refugiados provenientes da áreas de crisis de África y de Oriente Medio
Los refugiados que participan en el programa han sido seleccionados
entre los refugiados cristianos que huyeron de Iraq a Líbano. Desde
inicio del año, 89 de ellos ya habían llegado en pequeños grupos a la
República Checa.
Este programa, dirigido específicamente a los refugiados cristianos,
representaba una prueba implícita en sintonía con las corrientes de
pensamiento - especialmente activa en algunos países de Europa del Este -
que considera a los refugiados cristianos como más “idóneos” para ser
recibidos en Europa, en comparación con sus compatriotas musulmanes.
Pero de los 89 cristianos que llegaron a la República Checa, en los
últimos días, 8 de ellos han pedido y obtenido regresar a Iraq,
afirmando que sienten nostalgia de su tierra natal y se encuentran
incómodos en un contexto cultural percibido como extraño.
El gobierno checo se encuentra entre los que se oponen a la propuesta de
traslado de los refugiados entre los países europeos según un sistema
de cuotas. Las encuestas muestran que más del 60 por ciento de los
checos se oponen a alojar a los refugiados que huyen de las zonas de
guerra.