Punta de Tralca, CHILE (Agencia Fides, 12/11/2016) – “Nos preocupa el debilitamiento
democrático manifiesto en la altísima abstención de las últimas
elecciones municipales. Esto revela una vez más el creciente desinterés y
desafección hacia la actividad política que, por el contrario, debería
ser el mayor interés de quienes se proponen buscar el bien común ”. Así
lo han afirmado los obispos de Chile al finalizar la Asamblea Plenaria
de la Conferencia Episcopal, celebrada en Punta de Tralca, en su mensaje
final, recibido en la Agencia Fides, subrayando su gran preocupación
por “la vida y la dignidad de todos los chilenos, y el bien común de la
sociedad, los desafíos del cambio cultural que vivimos”.
Si bien el Año jubilar de la Misericordia está terminando, “creemos que
el tiempo de la Misericordia es un desafío que perdura – escriben los
obispos - y con mucha fuerza queremos insistir en esta dimensión
evangélica en nuestros planes y proyectos pastorales”.
Con respecto a la vida social, los obispos subrayan que “las
instituciones del país, políticas, sociales y religiosas, tenemos un
papel relevante a la hora de reconocer, acoger y discernir el legítimo
malestar que expresan diversos sectores de la sociedad hacia los
liderazgos a todo nivel”. Y luego continúan: “Todos podemos ayudar a que
la búsqueda de lo mejor para Chile se realice con respeto y a través de
un diálogo responsable y participativo, evitando expresiones de
violencia y descalificaciones que, además de crear tensión en los
ambientes, suelen distraer la atención de los temas más urgentes y
relevantes”.
La Conferencia Episcopal llama la atención del Estado hacia los sectores
más vulnerables de la sociedad, para que se evite el peligro de que,
entrando en un período de preparación para las elecciones presidenciales
y parlamentarias, se suspenda el trabajo hacia estas personas. “Miramos
con especial preocupación la atención en la salud pública, las
pensiones mínimas de hoy y las de mañana, la precariedad de tantos
empleos y la falta del mismo, las delicadas situaciones que viven los
hermanos migrantes y los pueblos originarios”. De forma especial los
obispos están preocupados por la iniciativa de ley que en algunos casos
hace legal el aborto, “dejando indefensa a la persona humana en el
período prenatal, sin hacerse cargo de las mujeres que pueden estar
viviendo situaciones dolorosas y dramáticas”.
Por último los obispos ponen de relieve “la necesidad de una educación
integral” de los niños y de los jóvenes en la que debe participar el
Estado y la escuela, sin perder de vista el “derecho fundamental y
primordial de los padres y madres de formar a sus hijos e hijas según
sus propios valores, libres de cualquier influencia de ideologías de
género”.
Durante la 112 Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Chilena se
ha renovado el Comité Permanente y otros órganos eclesiales. Su Exc.
Mons. Santiago Silva, Ordinario militar, ha sido elegido como nuevo
Presidente, y Su Exc. Mons. Cristián Contreras Villarroel, obispo de
Melipilla, Vicepresidente.