Lilongwe, MALAWI (Agencia Fides, 12/11/2016) - “Es descorazonador ver a los hermanos y
hermanas albinos acosados, maltratados, discriminados, secuestrados y
asesinados en un país que han sentido como su casa durante años”,
denuncia la Comisión Episcopal “Justicia y Paz” de Malawi, en una
declaración titulada “Una nación en busca de redención”, recibida en la
Agencia Fides.
La falta de protección de los albinos y la ineficaz acción judicial
contra sus abusadores son “un fracaso colectivo como nación, que se
demuestra en los continuos ataques y acosos”.
“Justicia y Paz”, que lleva mucho tiempo denunciando estos crímenes mientras que elogia las fuertes condenas de
parte de las instituciones, la sociedad civil, los medios de
comunicación y la comunidad de los fieles, cree que se debería hacer más
para poner fin a los secuestros y asesinatos “de nuestros hermanos y
hermanas que corren el riesgo de enfrentarse a la extinción si no se
hace nada”.
Otra infracción muy grave de los derechos humanos es el tráfico de
habitantes de Malawi hacia otros países en busca de mejores condiciones
de vida, que caen en formas de trabajo forzoso. “Siguen siendo noticia
los casos de ciudadanos de nuestro país que terminan en condiciones de
miseria en los países extranjeros” escriben los obispos, subrayando que
“las personas en general se convierten en víctimas de la trata de seres
humanos a causa de la pobreza. Sólo una economía palpitante puede
resolver el problema de la trata de personas. Si las condiciones
económicas fuesen mejores los jóvenes se quedarían en Malawi”.
Una de las causas de la grave situación económica del país es la
corrupción, que dispersa los fondos del gobierno y las donaciones
internacionales. Después de que estas últimas fuesen suspendidas por el
cash-gate (tal como se define el robo escandaloso de los fondos donados
desde el extranjero por funcionarios de Malawi), “los recursos de los
ayuntamientos se han convertido en una nueva zona de saqueo”.
“Justicia y Paz”, concluye lanzado un llamamiento al compromiso de
todos. “Ya hemos dicho bastante: ahora es el momento de actuar.
Reafirmamos nuestro compromiso de preferencia por los pobres, los
vulnerables, los a oprimidos y los marginados, para hacer de Malawi un
lugar mejor para todos”.