Lahore, PAKISTÁN (Agencia Fides, 03/09/2018) - El mal uso de la ley antiblasfemia en Pakistán
continúa, siendo “poco probable que se pueda modificar la normativa para
evitar este tipo de abusos”, asegura en una nota recibida por la
Agencia Fides, el periodista paquistaní Tehreem Azeem, quien recuerda
que esta ley sigue siendo usada como un instrumento para resolver
disputas personales, acusar falsamente a alguien y generar ataques
masivos o linchamientos.
Desde 1990, 70 personas han sido linchadas hasta la muerte en Pakistán
por supuestos cargos de blasfemia, mientras que otras 40 han fallecido o
están cumpliendo cadena perpetua por cargos de blasfemia.
Entre las víctimas, hay miembros de minorías religiosas, como el caso
sucedido en una ciudad musulmana en el distrito de Gujranwala, donde el
joven cristiano Farhan Aziz, de 26 años, fue acusado de blasfemia contra
el profeta Mahoma y fue arrestado el 2 de agosto pasado. Poco después,
los miembros del partido “Tehreek-e-Pakistan Labaik” rodearon la única
calle en la ciudad donde viven los cristianos, amenazando con atacarlos y
provocando la huida de muchos de ellos.
Otro caso reciente ha causado también estupor. Un artista de Lahore,
Qutub Rind, que expuso su obra en Punjab, murió después de falsas
acusaciones de blasfemia tras una discusión con el propietario de la
vivienda donde se hospedaba. Varios hombres lo golpearon, fracturándole
las extremidades y lanzándole desde un tercer piso. Cuando llegó la
policía esgrimieron que lo habían hecho en virtud de la ley
antiblasfemia.
La Comisión Especial de Derechos Humanos del Senado de Pakistán ha
recomendado que los autores de falsas acusaciones de blasfemia reciban
la misma pena impuesta a los que cometen blasfemia. Es el nuevo gobierno
de Imran Khan, que ganó las recientes elecciones generales, el que debe
dar el paso que le piden las organizaciones que agrupan a minorías
religiosas y la sociedad civil. Le solicitan un compromiso para aprobar
enmiendas a la ley antiblasfemia que impida su instrumentalización para
uso personal.