Marawi, FILIPINAS (Agencia Fides, 05/09/2018) – En Marawi ha comenzado un movimiento a favor
del diálogo islamo-cristiano denominado “Foro Silsilah” (Cadena),
promovido por el padre Sebastiano D’Ambra, misionero del Pontificio
Instituto de Misiones Extranjeras. La ciudad de Marawi, en la isla de
Mindanao, se hizo tristemente famosa por haber sido tomada por
yihadistas del autodenominado Estado Islámico en 2017.
Según explica a Fides el padre D'Ambra, en los últimos días el
movimiento Silsilah ha organizado dos eventos en el Lanao, donde se
encuentra Marawi, con la participación de musulmanes de la etnia
maranao, la mayoría en esa provincia. “En el encuentro de Marawi
relanzamos el Foro Silsilah después de la triste experiencia del asedio.
La participación ha sido alentadora, con la presencia de muchos
líderes, especialmente de las mujeres jóvenes maranao, amigos Silsilah
de otras ciudades y nuevos miembros que desean convertirse en promotores
del diálogo y la paz”, cuenta el padre D'Ambra.
El asedio de Marawi será recordado en la historia como una de las
experiencias más dolorosas en Mindanao. “Las semillas de la violencia
provienen de ideologías que usan la religión como la tapadera de planes y
estrategias geopolíticas introducidas también en el pasado en Mindanao a
través de grupos como Abu Sayyaf. El sitio de Marawi fue un plan
estratégico del ISIS que contó con la ayuda de un grupo local llamado
Maute, sucursal del ISIS en Mindanao”, recuerda el misionero del PIME.
Con el renacimiento del Foro Silsilah en Marawi, continúa el padre
D'Ambra, “deseamos decir que hay esperanza en medio de divisiones y
conflictos. Muchos buenos musulmanes maranao y cristianos de Lanao están
listos para recomponer sus corazones rotos. La reconstrucción de la
ciudad de Marawi sigue en suspenso, pero Silsilah es un buen signo de la
reconstrucción de la sociedad, empezando por las mismas mujeres
maranao, deseosas de volver a crear armonía y convivencia”. El director
del Foro Silsilah en Marawi es, de hecho, una mujer musulmana, Jamila
Aisha Sanguila, profesora de historia islámica.
“En Marawi hemos reafirmado el espíritu de Silsilah con el apoyo de la
espiritualidad de la cultura del diálogo como el camino hacia la paz.
Recordamos el espíritu de la gran yihad, que es el viaje interior de
purificación de cada individuo: la guía son las Bienaventuranzas para
los cristianos; la enseñanza de la misericordia y la compasión para los
musulmanes. Estos puntos son la base del movimiento Silsilah, una
espiritualidad que abarca el diálogo en cuatro direcciones: con Dios,
con uno mismo , con otros y con la Creación”, concluye el padre D'Ambra.