Abiyán, COSTA DE MARFIL (Agencia Fides, 13/09/201) – “A veces tenemos la sensación de que nuestras
políticas económicas africanas, que exaltan la lucha contra la pobreza,
son en realidad máquinas cuidadosamente afinadas para luchar contra los
pobres”. Son las palabras del padre Donald Zagore, teólogo de la
Sociedad de las Misiones Africanas, acerca de la galopante crisis
económica que está golpeando a muchos Estados del continente africano.
“Cuando vemos las consecuencias sobre la población de las políticas
promovidas por los Estados de africanos, se tiene la impresión de
asistir a una agresión económica contra los pobres en África”, dice
Zagore.
“Todo parece estar organizado para que los pobres terminen asfixiados
por su pobreza. Los pobres no sólo crecen en número, sino que, sobre
todo, son cada vez más pobres”. En los últimos tiempos, señala, es
especialmente relevante el continuo incremento en los precios de los
combustibles, de los cuales dependen fuertemente las vidas de nuestros
pueblos africanos.
En Costa de Marfil, por ejemplo, en menos de un año el precio de la
gasolina se ha quintuplicado. “Ante una situación dramática que pesa
sobre nuestras poblaciones africanas, la voz profética de la Iglesia no
debe jamás dejar de resonar para denunciar y luchar contra los sistemas
políticos y económicos que promueven políticas suicidas para nuestro
pueblo. Hay que recordar que la Iglesia, con su compromiso con la
justicia, sigue siendo la única fuerza que aún trae esperanza a los
pueblos de África”, dijo el misionero.