São Gabriel da Cachoeira, BRASIL (Agencia Fides, 11/10/2018) – “En las comunidades
indígenas, el ritual de la misa no siempre se comprende y se aprecia”,
“la timidez y la vergüenza dificultan la participación de las personas”,
explica a Fides la hermana Zulmira Muniz, religiosa salesiana nacida en
Laurete, distrito de São Gabriel da Cachoeira, justo en la frontera
entre Brasil y Colombia, originaria de una comunidad indígena Taranto.
Hablando de las dificultades para avanzar en el proceso de inculturación
del Evangelio, explica que en su opinión, lo que dificulta este es
“cómo unir nuestra realidad, nuestra vida espiritual indígena a la vida
espiritual occidental”, especialmente en la dimensión práctica. “La
espiritualidad cristiana tiene una dimensión más teórica, mientras que
la espiritualidad indígena, que es más experiencial”, asegura la
religiosa. Para los pueblos indígenas “la teoría es algo más difícil que
la práctica”.
La introducción de los aspectos de la vida cotidiana de las personas en
las celebraciones litúrgicas es una dinámica que suele estar presente en
las comunidades indígenas del Alto Río Negro, en la Amazonia brasileña.
La salesiana pone como ejemplo los bailes rituales o la oferta de
comida diaria durante la ofrenda de la misa, que “ayuda a avanzar y
entender la teoría desde la práctica”.
Nildo da Costa Melgueiro, catequista durante años en la comunidad de Bom
Jesus, -también en la diócesis de São Gabriel da Cachoeira en una
comunidad de indígenas barés ubicados en las orillas del Río Negro-,
indica a Fides que “la falta de sacerdotes en las comunidades constituye
una gran dificultad y la gente se siente desanimada”. “La Iglesia de la
Amazonía necesita muchas cosas. No podemos decir que estamos
abandonados, pero hay muchas cosas que mejorar para que la gente
participe en la vida de la Iglesia”, asegura el catequista. Por lo
tanto, es necesario un mayor acompañamiento, que haya personas que den
su contribución a las comunidades; es necesario “alentar a los jóvenes,
trabajar con todos, niños, jóvenes, adultos ...”. “Nuestra diócesis de
São Gabriel da Cachoeira, -concluye-, debería fomentar la presencia de
religiosas que acompañen a jóvenes y niños para formar a nuevos
catequistas”.