Belem, BRASIL (Agencia Fides, 15/10/2018) – Este domingo 14 de octubre, segundo domingo del
mes, se ha celebrado como todos los años en Belem, capital del estado de
Pará y una de las mayores ciudades de la Amazonía, la fiesta del Cirio
de Nazaré, una tradición que se remonta al año 1700, momento en que fue
encontrada, en medio de la selva, la imagen de Nuestra Señora de Nazaré.
La virgen adquirió una gran devoción entre el pueblo de la región, y en
1793 fue realizada la primera procesión del Cirio de Nazaré, que
actualmente reúne dos millones de personas, siendo una de las mayores
manifestaciones católicas de Brasil y del mundo.
La religiosidad popular y en especial, la devoción mariana, siempre han
sido un elemento importante dentro de la tradición católica en todos los
rincones del mundo,a este respecto Monseñor Irineu Roman, obispo
auxiliar de la Archidiócesis de Belem, reconoce a la Agencia Fides que
“con toda seguridad, el Cirio de Nazaré es una de las expresiones de
religiosidad popular más fuertes de Brasil, junto con la fiesta de
Nuestra Señora de Aparecida" celebrada el 12 de octubre.El obispo
continúa explicando que “el Cirio de Nazaré envuelve todo un contexto de
los pueblos de la Amazonía, porque surgió de los pobladores de esta
región, es fruto de la devoción popular de este pueblo, hasta el punto
de que en un primer momento no era coordinado por la Iglesia, sino por
la gente, por el hallazgo de la imagen con la que sucedió el milagro y
que, a partir de aquel momento, la comunidad originaria de aquella época
empezó a reunirse allí para rezar y orar”.
Según Monseñor Roman, “allí empezó la peregrinación y surgió la basílica
de Nuestra Señora de Nazaré y el Cirio tomó la dimensión que tiene en
la actualidad”. Por eso, el prelado insiste a la Agencia Fides que
“dentro del contexto del Sínodo de la Amazonía, es una gran expresión de
religiosidad popular que nos empuja a nosotros también a valorar cada
vez más las expresiones de fe traídas por los pueblos de la Amazonía”.
Luego concluye subrayando que “los indios, uno de los grandes focos de
este Sínodo, junto con la cuestión de la ecología integral, que envuelve
todas las dimensiones de la vida, se ve reflejado mucho a esa cuestión
del Cirio de Nazaré, que está muy dentro de esa realidad que estamos
viviendo en este proceso de preparación del Sínodo”.