Niamey, NÍGER (Agencia Fides, 14/11/2018) - La parte occidental de Níger, en la frontera
con Mali y Burkina Faso, se ha convertido en los últimos años en el
escenario de las acciones de grupos terroristas que llevan a cabo
ataques mortales en estos tres países contra las fuerzas armadas y la
población civil. “En esta zona es donde en los últimos días murieron dos
soldados nigerianos debido a la explosión de una mina; Es la misma zona
donde el sacerdote italiano, el padre Pierluigi Maccalli, fue
secuestrado por individuos armados en septiembre pasado”, informa la
agencia de noticias china Xinhua, que tiene un número considerable de
corresponsales de África. La semana pasada, el ministro del Interior de
Níger, Mohamed Bazoum, dijo en el Parlamento que los atacantes cercanos a
los grupos yihadistas son los responsables de los asesinatos, robos y
secuestros de civiles.
Mientras tanto, las protestas populares continúan en Niamey. El 12 de
noviembre, varios miles de personas se manifestaron en la capital de
Níger contra la ley electoral aprobada por el gobierno en 2017. Los
manifestantes, encabezados por el ex presidente Mahamane Ousmane,
marcharon por las calles de la capital gritando proclamas contra el
gobierno frente al parlamento. La oposición cuestiona cuatro artículos
de la ley, incluido el artículo 8 que establece la imposibilidad de
elegir a un candidato que haya sido condenado a al menos un año de
prisión.
Las fuentes oficiales de Niamey informaron que el Ministro de Defensa de
Nigeria, Kalla Moutari, invitó a los líderes locales en el área a
colaborar con las Fuerzas de Defensa y Seguridad (FDS) que operan contra
los terroristas. Moutari, en un viaje a la parte occidental del país,
visitó a las unidades militares dedicadas a rastrear a los hombres
armados que operan en el área entre Níger, Burkina Faso y Mali. El
ministro dijo a las tropas: “Los grupos que quieren imponer su voluntad
por la fuerza perderán la batalla, porque no defienden ningún valor. Su
crueldad y su cobardía no vencerán”. En una reunión con los líderes
tradicionales de las aldeas de la región, Moutari les pidió que
colaboraran con el ejército y que “proporcionen toda la información
posible para neutralizar permanentemente a estos individuos bárbaros”.