Juba. SUDÁN DEL SUR (Agencia Fides, 16/11/2018) – Fue asesinado en Sudán del Sur el primer jesuita
keniano. Victor Luke Odhiambo fue herido de muerte en la noche del 14 de
noviembre por un grupo de hombres armados que atacaron a la comunidad
jesuita de Cueibet, en el estado de Gok. Los otros tres miembros de la
comunidad salieron ilesos.
Según el Ministerio de Información del estado de Gok, John Madol, uno de
los presuntos agresores fue arrestado. “El gobierno del estado de Gok
ha decretado tres días de luto. "Todos se quedan en casa mientras
sentimos compasión por el sacerdote", dijo el Ministro de Información.
El padre Odhiambo fue el primer keniano en convertirse en jesuita.
Nacido el 20 de enero de 1956, ingresó en la Compañía de Jesús el 4 de
julio de 1978. Fue ordenado sacerdote el 22 de agosto de 1987 e hizo sus
votos permanentes el 30 de mayo de 1993. En Sudán del Sur el padre
Odhiambo fue director del Mazzolari Teachers College y vicepresidente de
la comunidad jesuita de Cuibet desde el 30 de enero de 2017.
“Con gran pesar conocí la triste noticia del ataque a nuestros
compañeros en Cueibet y la muerte violenta del padre Victor-Luke
Odhiambo, S.J., Presidente de Mazzolari Teachers’ College (MTC) y
Vice-Superior de la Comunidad”, afirma en su mensaje de condolencias el
padre Arturo Sosa, Superior General de la Compañía de Jesús. En Sudán
del Sur el padre Odhiambo era director del Mazzolari Teachers’ College y
vicepresidente de la comunidad jesuita de Cuibet desde el 30 de enero
de 2017.
El padre Sosa destaca que “Victor Luke Odhiambo deja un nombre, no solo
en Sudán del Sur como el primer jesuita en morir al servicio de su
gente, sino en todo el este de África como profesor de miles de
estudiantes en el Starehe Boys de Nairobi, Kenia, y en la Loyola High
School de Dar Es Salaam, en Tanzania”.
“Era un hombre muy valiente, inteligente, cariñoso, creativo y, sobre
todo, un firme creyente en el valor. No temía aventurarse en lo
desconocido, ni siquiera en los lugares más peligrosos, una vez
convencido de que esta era la misión deseada por el Señor. Su ejemplo de
dedicación desinteresada como Director sigue siendo un desafío para
muchos de nuestros hermanos menores en la Compañía de Jesús. Es una luz
que se ha extinguido después de haber iluminado otras luces. Como un
grano de trigo que muere para dar muchos frutos. Y este es nuestro
consuelo”.
“El padre Odhiambo dio su vida por las personas, hijos e hijas de Dios,
siguiendo el ejemplo de Jesús. Nuestro Padre misericordioso lo recibirá
con un corazón abierto. También oramos por quienes atacaron las
instalaciones de la universidad y mataron al padre Victor y por quienes
promueven la violencia. Que el Señor convierta sus corazones”, concluye.