Beirut, LÍBANO (Agencia Fides, 12/05/2020) - Cristianos y musulmanes libaneses invitan a sus
connacionales a unirse en el día de "oraciones por la humanidad"
promovido por el Alto Comité para la Fraternidad Humana el jueves 14 de
mayo, con la intención de pedir con oraciones, ayuno y buenas obras que
Dios salve a la humanidad de la pandemia de coronavirus. La iniciativa,
relanzada por el papa Francisco y por Ahmed al Tayyeb, Gran Imán sunita
de Al Azhar, en el Líbano ha recibido una pronta y concreta adhesión de
los grupos que cada año animan las celebraciones de la fiesta de la
Anunciación, manifestando su devoción común a la Virgen María.
Naji el Khoury, Secretario General de la asociación "Encuentro
islámico-cristiano en torno a María", ha anunciado el programa detallado
de la iniciativa convocada por su organización como un signo de
adhesión activa al llamamiento del Alto Comité para la Fraternidad
Humana. El jueves 14 de mayo a las 4 p.m., ha informado Naji el Khoury
en los medios de comunicación libaneses, los miembros de la asociación
se reunirán en una sala de la Villa del Patrimonio, en la vía del
aeropuerto de Beirut, tomando todas las precauciones necesarias desde el
punto de vista de la salud, con máscaras, guantes, distanciamiento
entre las personas…, y crearán una celebración islámica-cristiana para
pedir, cada uno según su fe, que Dios libere a todos del contagio
pandémico potencialmente capaz de amenazar la vida de miles de millones
de personas.
Los participantes en el encuentro, retransmitido por varias cadenas de
televisión, como Noursat-Tele Lumiere y Al Iman TV, ayunarán desde el
amanecer. El programa de la celebración de la tarde incluye dos
discursos del arzobispo Joseph Spiteri, nuncio apostólico en el Líbano, y
el jeque chiíta Sayyed Ali Fadlallah, hijo del gran ayatolá Sayyed
Muhammad Fadlallah (una figura prominente del chiísmo libanés, que murió
en 2010) y jefe de la Fundación Mabarrat. Después de las intervenciones
del Nuncio y del Jeque, 15 miembros de la Asociación, cristianos y
musulmanes, hombres y mujeres, recitarán oraciones cortas, con pausas de
silencio y recogimiento entre una súplica y otra. Al final de la
reunión, todos los participantes leerán juntos una petición a Dios
Todopoderoso.
En estos tiempos difíciles que atraviesan al Líbano, en grave crisis
económica, el encuentro promovido por la Asociación pretende ser "una
invitación a la fraternidad" y una oportunidad para reunirse, después de
que las medidas de aislamiento impuestas por la epidemia hayan impedido
la realización de la momentos tradicionales de devoción compartida a
María, con motivo de la fiesta de la Anunciación (25 marzo).
Este año, según lo referido a la Agencia Fides, los cristianos y musulmanes libaneses no podrán reunirse en las plazas e
iglesias para venerar a la Virgen María juntos en la solemnidad mariana
de la Anunciación del Señor, proclamada desde 2010 como una fiesta
nacional en la Tierra de los Cedros. Las disposiciones emitidas por las
instituciones políticas y religiosas para frenar la pandemia de
coronavirus implican la cancelación de cualquier evento que involucre
reuniones de personas. Por esta razón, ha surgido de forma espontánea
una iniciativa para celebrar a la Virgen María en las condiciones de
restricción y aislamiento: cristianos y musulmanes, cada uno en su
propia casa, mirando por la ventana o saliendo a su balcón, podrán
recitar juntos una oración a la Virgen difundida en todo el país a
través de las redes sociales por la Fundación Aydan, la conocida
asociación que promueve el diálogo y el pluralismo religioso inaugurada
en 2007
por el sacerdote Fadi Daou.
En el Líbano, la solemnidad mariana de la Anunciación del Señor ha sido
proclamada Día Nacional desde 2010. En los últimos años ha habido una
multiplicación de iniciativas en las que cristianos y musulmanes
comparten juntos, con motivo de esta fiesta, actos de veneración hacia
la Virgen María.
El Sheikh sunita Mohamad Nokkari, profesor de derecho islámico en
Beirut, Dubai y Estrasburgo, ha explicado a Fides el camino que en
Líbano ha llevado a los cristianos y musulmanes a valorar la veneración
compartida hacia María como un factor de cohesión social y nacional.
La elección de la fecha para que los cristianos y musulmanes celebren a
María cayó en la fiesta de la Anunciación, porque el Anuncio del Ángel a
María se cuenta tanto en el Evangelio como en el Corán, que habla de
ello en dos Suras diferentes.
María es la única mujer citada por su nombre en el Corán 34 veces
(mientras que el nombre de Maria aparece en los Evangelios 19 veces).
La primera celebración islámica-cristiana de la fiesta de la Anunciación
se celebró en el santuario libanés de Nuestra Señora de Jamhour, en
2007. Los líderes políticos quedaron impresionados por la iniciativa, y
en 2010 el primer ministro musulmán sunita Saad Hariri proclamó el 25 de
marzo fiesta nacional.