Bereina, PAPUA NUEVA GUINEA (Agencia Fides, 13/05/2020) - En Papúa Nueva Guinea, el estado y las
iglesias cristianas, las instituciones civiles y eclesiales se han unido
y reman en la misma barca, para derrotar la pandemia de Covid-19: según
informa a la Agencia Fides la hermana Nguyet Vu, misionera de la
Fraternidad Cavanis Ges Buon Pastore, en Bereina, fue precioso y
reconfortante para los creyentes y para todos los ciudadanos escuchar
las palabras del Primer Ministro de Papúa Nueva Guinea, James Marape,
quien, dirigiéndose a su país, dijo: "Los intentos humanos de luchar
contra el Covid-19 como contra otras enfermedades serán inútiles si no
pedimos ayuda a Dios". "Si las superpotencias como los Estados Unidos de
América y otros países con mejores sistemas de salud que el nuestro,
como Italia, se han visto tan gravemente afectados – enfatizó -, ¿qué
podríamos hacer para combatir a Covid-19 en Papúa Nueva Guinea, donde no
tenemos un sistema de salud adecuado?” “Lo que
humanamente logremos organizar, tenemos la responsabilidad de hacerlo.
Pero donde humanamente no podemos llegar, lo confiamos a las manos de
Dios”, insistió Marape invitando a la población a un período de veintiún
días de oración y ayuno.
Estas son palabras imbuidas de fe y compromiso por el bien común: "Dios
nos está dando la oportunidad de detenernos, de preguntarnos cómo
podemos contribuir a nuestro país, en nuestros trabajos, en nuestras
familias", declaró anunciando el bloqueo de la nación. "Todos los que
estamos aquí en Papúa Nueva Guinea rezamos no solo por los efectos de
esta pandemia, sino también por los muchos otros problemas que afectan a
nuestro país, como la violencia doméstica, la corrupción, los políticos
y los trabajadores estatales que no son honestos en su trabajo", añadió
el Primer Ministro.
Sus palabras han ofrecido consuelo y esperanza a la población: "Así como
el Primer Ministro levantó su oración y su mirada hacia Dios, esperamos
que sus habitantes también puedan escuchar esta invitación, para que
esta pequeña nación de la lejana Oceanía pueda ser un ejemplo para
otros líderes políticos", escribe la hermana Nguyet Vu a Fides. "Todos
creemos en las palabras que Jesús dirigió a Pedro: ¡No tengas miedo! y
la invitación del Papa Francisco a abrazar la esperanza de renacer
unidos", concluye la misionera.