Bogotá, COLOMBIA (Agencia Fides, 13/05/2020) – “No podemos callar el dolor que sentimos ante
esta cruel realidad. Cuando en la degradación del conflicto los ancianos
no son respetados y los niños son destrozados, el crimen está matando
la memoria de los pueblos, en la noche funesta de la violencia sin
dolientes". Son las palabras del nuevo Arzobispo de la Iglesia en Bogotá
y saliente de Popayán, Mons. Luis José Rueda Aparicio, que lamenta con
dolor la muerte de una menor de 5 años que recibió un impacto de bala en
la cabeza durante un ataque de unos hombres armados, en el distrito de
La Toma, en la zona rural de Suárez, Cauca.
“En los últimos días han asesinado varios niños en sus casas o en los
caminos rurales del Cauca” escribe el Arzobispo en un comunicado
recibido en la Agencia Fides, encomendándose a la oración, para que esta
“sea voz que clame en el desierto por el respeto a los niños y niñas de
la región”.
En el texto el Arzobispo subraya que “Inocentes en el Cauca, por
accionar fratricida, van cayendo en la guerra destructora y homicida,
que llena de miedo el alma y opaca el brillo de la vida”. Luego denuncia
que hemos “endurecido el corazón” y no escuchamos el grito del niño
indígena, niño negro, niño del campo o ciudad. María, Juan Pablo, Sofía,
Camila o Juan José “eran luz de un nuevo día y esperanza de vida que
por la guerra se fue”. La sonrisa de un infante ha cesado y ya no está.
En las casas se oye el llanto.
“Escucha Cauca, tierra hermosa, levanta tu frente orgullosa, canta y
lucha por la paz, no te canses, no te rindas, avanza con paso firme, con
tu fe la encontrarás", insta el Obispo Rueda Aparicio. Mirando al Hijo
de Dios, que fue colgado en la cruz por nuestro amor, y transformó
nuestro duelo en alegría ante el triunfo de la vida, invita: "es tiempo
de nuevos caminos, de diálogo y unidad, de misericordia y desarme, de
justicia y verdad, de una tierra compartida, del encuentro y la acogida,
de la oración y la paz”.
El arzobispo electo de Bogotá concluye su mensaje con estas palabras:
"El rostro de los niños nos anuncia que la vida es sagrada, los niños
son la voz de Dios, de los que son como niños es el Reino de los
cielos”.