Santiago, CHILE (Agencia Fides, 07/05/2020) - La pandemia ha afectado a todos, y en
especial a cientos de familias que se han quedado sin trabajos ni
recursos para cubrir necesidades básicas. Por ello la diócesis de
Iquique, encabezada por la Pastoral Social Caritas, ha lanzado la
campaña “Cinco panes y dos peces”, la cual consiste en recaudar
donaciones económicas para luego ser destinadas en diferentes cajas
familiares y recursos de primera necesidad.
Las cajas contendrán alimentos para un grupo familiar de cuatro personas
para 30 días. “Cuando hablamos de ‘más vulnerables’- explica Rosa
Marschhause, coordinadora de la Pastoral Social de Cáritas Iquique - nos
referimos a adultos mayores, familias con niños, mujeres embarazadas y
personas con patologías de base. La ayuda consistirá en alimentos,
medicamentos y en lo que podamos abarcar, todo dependiendo de la ayuda y
aportes que recibamos".
La Pastoral Social de Cáritas de la diócesis de Santa María de Los
Ángeles también ha lanzado una campaña solidaria que se denomina “Sólo
la Caridad salvará el mundo”. Esta iniciativa surgió en respuesta a las
necesidades de las familias de la zona del Bio Bio, las que se han visto
afectadas de diferentes maneras a causa de la actual situación de
emergencia sanitaria del COVID-19.
“Son numerosas las familias que ya sienten los efectos de esta pandemia
– escribe Cáritas en su nota recibida en la Agencia Fides -, no solo en
el ámbito de la salud, sino que también en las condiciones de los
empleos, viendo impedida la forma de cubrir la satisfacción de
necesidades básicas como son alimentación y vestuario. A lo anterior se
suma el drama que viven algunos núcleos familiares debido a algunos
incendios que han consumido varios hogares”.
La Iglesia de Los Ángeles ha instado a toda la comunidad diocesana y
personas de buena voluntad a unirse en esta cruzada, haciendo su aporte
en alimentos no perecibles, útiles de aseo personal, vestuario de
invierno, colchones, ropa de cama, artículos domésticos o aportes
económicos, que serán destinados a las familias que lo necesiten.
La Diócesis de Temuco en unión con la Unidad de Acompañamiento
Espiritual del Hospital Regional Hernán Henríquez Aravena ha puesto a
disposición un Centro de Escucha Espiritual a través de atención
telefónica o video llamada a la que responden sacerdotes, pastores,
diáconos y voluntarios. La iniciativa, que tiene como lema “Estamos
distanciados, no solos ni abandonados”, ha surgido porque como explica
la nota de la diócesis, “en este tiempo de pandemia, adquiere aún más
fuerza la atención de escucha, acompañamiento y fortalecimiento
espiritual de muchos pacientes, personal de salud y familiares, que
están luchando de alguna u otra forma contra este virus”.
“Queremos que este Centro de Escucha sea un lugar también de encuentro,
sea como un manantial de agua viva, en donde podamos nosotros, ser
testigos de la esperanza, queremos ser solidarios, queremos prestarle
nuestros hombros para que se sientan apoyados, para que puedan vivir
este tiempo de pandemia, de tanto dolor” ha comentado el padre Juan
Andrés Basly, vicario general dela diócesis de San José de Temuco.