martes, 29 de mayo de 2012
Con la Jornada de Oración por la Iglesia en China ha llegado "la primavera de la Iglesia"
Shao Guan, China (Agencia Fides, 2012/05/29) - Con la Jornada Mundial de Oración por la Iglesia en China "ha llegado la primavera para la Iglesia de Shao Guan", en la diócesis de Guang Zhou: lo ha dicho el párroco local. De hecho el 24 de mayo la comunidad local ha celebrado la "Jornada Mundial de Oración por la Iglesia en China" anunciada por le Papa Benedicto XVI, en la fiesta de Santa María Auxiliadora, pero también ha tenido otros motivos de alegría: la ordenación de dos nuevos sacerdotes, la primera celebrada en la iglesia de Shao Guan desde 1949; y la inauguración de una nueva residencia para el clero local en un complejo donde hay un nuevo centro cultural y pastoral dedicado a dos santos salesianos, S. Luis Versiglia (1873-1930) y San Calixto Caravario (1903-1930).
Más de 500 fieles llegaron de toda la zona del sureste de la China continental (pero también de Hong Kong y Macao), junto con docenas de religiosas de diferentes congregaciones, para participar en la solemne celebración presidida por Su Exc. Mons. Joseph Gan Jun Qiu, Arzobispo de la Arquidiócesis de Guang Zhou, y concelebrada por unos cincuenta sacerdotes.
Según ha informado a la Agencia Fides la Oficina de Comunicaciones de la Iglesia local, Mons. Gan ha animado a los fieles a la oración y a la participación activa en la evangelización. La de Shao Guan, ha comentado, es una comunidad próspera, llena de vitalidad en el compromiso pastoral y misionero, como lo demuestran los 108 nuevos bautizos, entre niños y adultos, celebrados durante la Vigilia de Pascua.
La Archidiócesis de Guang Zhou cuenta con 17 sacerdotes, unas 40 religiosas, 16 seminaristas, 50 iglesias y capillas y 60,000 fieles.
lunes, 28 de mayo de 2012
S.S. Benedicto XVI recibe a la Presidenta de Costa Rica
Ciudad del Vaticano, 28 Mayo 2012 (VIS).- La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha publicado este mediodía el siguiente comunicado:
“En la mañana de hoy, 28 de Mayo de 2012, la Presidenta de la República de Costa Rica, Sra. Laura Chinchilla Miranda, ha sido recibida en Audiencia por Su Santidad Benedicto XVI y, sucesivamente, se ha encontrado con Su Eminencia el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, acompañado por S.E. Mons. Dominique Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados”.
“Durante los cordiales coloquios, se ha subrayado la buena relación existente entre la Santa Sede, la Iglesia local y el Estado, y se ha expresado el deseo reforzarla ulteriormente mediante un Acuerdo que respete la identidad del País y la sana autonomía y colaboración que existe entre las Autoridades civiles y eclesiásticas. Asimismo, se ha recordado la especial contribución que ofrece la Iglesia a través de sus instituciones educativas, sociales y caritativas. Finalmente, durante la conversación se ha destacado la importancia de seguir tutelando la dignidad fundamental del ser humano desde el momento de su concepción”.
Audiencias diarias de Benedicto 16 (Lunes 28 de Mayo)
Ciudad del Vaticano, 28 Mayo 2012 (VIS).- El Santo Padre Benedicto XVI ha recibido hoyen el Palacio Apostólico Vaticano en Audiencias Separadas a:
* Arzobispo Paul Cremona, O.P., de Malta (Malta), en Visita “ad Limina Apostolorum”, acompañado del Arzobispo Emérito, Monseñor Joseph Mercieca.
* Obispo Mario Grech, de Gozo (Malta), en Visita “ad Limina”.
* Obispo Ralph Heskett, C.SS.R., de Gibraltar, en Visita “ad Limina”.
Papa: "La unidad de Pentecostés vence las divisiones y las enemistades"
Ciudad del Vaticano, 27 Mayo 2012 (VIS).- Esta mañana, el Santo Padre Benedicto XVI ha presidido en la Basílica Vaticana la Santa Misa de la Solemnidad de Pentecostés, concelebrada con los Cardenales, Arzobispos y Obispos presentes en Roma.
El Papa ha centrado su homilía en un aspecto esencial del misterio de Pentecostés, que considera muy importante en nuestros días: “Pentecostés es la fiesta de la unión, de la comprensión y la comunión humana. Todos podemos constatar que, en nuestro mundo, a pesar de que estamos más cerca los unos de los otros gracias al desarrollo de los medios de comunicación, (…) a menudo la comprensión y la comunión entre las personas es superficial y dificultosa. Permanecen desequilibrios que con frecuencia llevan a conflictos; el diálogo entre generaciones se hace fatigoso (…); asistimos a hechos cotidianos en los que parece que los hombres se están haciendo más agresivos (…); parece que hay que realizar demasiados esfuerzos para comprenderse y cada uno prefiere quedarse en su propio yo, en sus propios intereses”.
“Con el progreso de la ciencia y de la técnica, hemos logrado el poder de dominar las fuerzas de la naturaleza, de manipular los elementos, de fabricar seres vivientes, llegando casi hasta el propio ser humano. En esta situación, rezar a Dios parece algo superado, inútil, porque nosotros mismos podemos construir y realizar todo lo que queremos”. Sin embargo, no nos damos cuenta de que “entre los hombres, quizás parece que serpentea un sentido de desconfianza, de sospecha, de temor recíproco, hasta llegar incluso a ser peligrosos los unos para los otros”. Paradójicamente, tenemos más capacidad de comunicar pero nos comprendemos cada vez menos.
La concordia, la unidad, “pueden realizarse solamente con el don del Espíritu de Dios, que nos dará un corazón nuevo y una lengua nueva, una capacidad nueva de comunicar. Esto es lo que sucedió en Pentecostés. Aquella mañana (…) el Espíritu Santo descendió sobre los discípulos reunidos, se posó sobre cada uno y encendió en ellos el fuego divino, un fuego de amor, capaz de transformar. El miedo desapareció, el corazón sintió una fuerza nueva, las lenguas se desataron y comenzaron a hablar con franqueza, de modo que todos pudieran comprender el anuncio de Jesucristo muerto y resucitado. En Pentecostés, donde había división y extrañeza, nacieron unidad y comprensión”.
En el Evangelio de hoy, Jesús, “hablando del Espíritu Santo, nos explica qué es la Iglesia, y cómo ella ha de vivir para ser (…) el lugar de la unidad y la comunión en la Verdad; nos dice que actuar como cristianos significa no estar encerrados en el propio 'yo', sino orientarse hacia el todo; significa acoger en uno mismo la Iglesia entera, o, aún mejor, dejar interiormente que ella nos acoja. (…) Así, el Espíritu Santo, Espíritu de unidad y de verdad, puede seguir resonando en los corazones y las mentes de los hombres y empujarlos a encontrarse y acogerse mutuamente”.
El Espíritu Santo nos guía para comprender la verdad, que es Jesús, “pero solamente si somos capaces de escuchar y compartir, en el 'nosotros' de la Iglesia, con una actitud de profunda humildad interior. (…) Cuando los hombres quieren hacerse Dios, pueden solo enfrentarse. En cambio, cuando se colocan en la verdad del Señor, se abren a la acción de su Espíritu que los sostiene y los une”.
S.S. Benedicto XVI se refirió también a la segunda lectura de la liturgia de hoy, en la que San Pablo advierte que la vida del hombre está marcada por un conflicto interior entre los impulsos que provienen de la carne y los que provienen del Espíritu. Los primeros son “los pecados de egoísmo y violencia, como enemistad, discordia, celos (…). Es una dirección que lleva a perder la propia vida. Por el contrario, el Espíritu Santo nos guía hacia las alturas de Dios, para que podamos vivir ya en esta tierra el germen de vida divina que está en nosotros. Afirma, de hecho, san Pablo: 'El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz'”.
Para terminar, el Papa exhortó a los fieles a vivir “según el Espíritu de unidad y de verdad, y para ello hemos de rezar a fin de que el Espíritu nos ilumine y nos guíe para vencer la fascinación de seguir nuestras verdades, y para acoger la verdad de Cristo transmitida en la Iglesia”.
Nuevos Doctores de la Iglesia: San Juan de Ávila y Santa Ildegarda de Bingen
Ciudad del Vaticano, 27 Mayo 2012 (VIS).- Después de celebrar la Santa Misa en la Basílica Vaticana por la Solemnidad de Pentecostés, el Santo Padre Benedicto XVI se asomó a la ventana de su estudio para rezar el “Regina Caeli” con los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro.
Antes de la oración mariana, el Papa anunció que el próximo 7 de Octubre, al inicio de la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, proclamará Doctores de la Iglesia universal a San Juan de Ávila y Santa Ildegarda de Bingen. “Estos dos grandes testigos de la fe vivieron en periodos históricos y ambientes culturales muy diversos -explicó el Pontífice-. Ildegarda fue monja benedictina en el corazón del Medioevo alemán, auténtica maestra de teología y profunda estudiosa de las ciencias naturales y de la música. Juan, sacerdote diocesano en los años del renacimiento español, participó en la forja de la renovación cultural y religiosa de la Iglesia y la sociedad en los albores de la modernidad”.
La santidad de su vida y la profundidad de su doctrina hacen a estos santos “perennemente actuales: la gracia del Espíritu Santo los proyecto en esa experiencia de penetrante comprensión de la revelación divina y de inteligente diálogo con el mundo que constituyen el horizonte permanente de la vida y la acción de la Iglesia”.
El Papa afirmó asimismo que estas dos figuras de santos y Doctores son de especial importancia y actualidad en vísperas del Año de la Fe y a la luz del proyecto de una nueva evangelización, a la cual estará dedicada la Asamblea del Sínodo de los Obispos: “También en nuestros días, mediante sus enseñanzas, el Espíritu del Señor resucitado sigue haciendo resonar su voz e ilumina el camino que conduce a la única Verdad que puede hacernos libres y dar sentido pleno a nuestra vida”.
Tras el rezo del “Regina Caeli”, Benedicto XVI señaló que hoy, en Francia, ha sido proclamada beata la Madre Saint-Louis, en el siglo Louise-Elisabeth Molé, fundadora de las Hermanas de la Caridad de San Luis, que vivió entre los siglos XVIII y XIX, y fue “testigo ejemplar del amor a Dios y al prójimo”. Por último, recordó que el próximo viernes viajará a Milán para participar en el VII Encuentro Mundial de las Familias, e invitó a los fieles a rezar para que este evento sea fructífero.
Mensaje al Catholicos Patriarca de la Iglesia Asiria de Oriente
Ciudad del Vaticano, 27 Mayo 2012 (VIS).- El Papa Benedicto XVI ha enviado un mensaje a Su Santidad Mar Dinkha IV, Catholicos Patriarca de la Iglesia Asiria de Oriente, con ocasión del L aniversario de su consagración episcopal. En el texto, el Santo Padre recuerda la visita del Patriarca a Roma en 1994 para la firma de la Declaración Conjunta sobre Cristología; su presencia en el funeral de Juan Pablo II; y la visita a Roma en 2007, durante la cual el Pontífice expresó su deseo de continuar “el viaje común hacia el restablecimiento de la plena comunión”.
“Doy gracias al Señor por las numerosas bendiciones que ha derramado sobre la Iglesia Asiria de Oriente mediante su ministerio -escribe S.S.Benedicto XVI-, y agradezco su compromiso en la promoción del diálogo constructivo, la cooperación fructífera y la amistad creciente entre nuestras Iglesias”.
“Deseo también reiterar mi solidaridad con las comunidades cristianas en Irak y en todo Oriente Medio, esperando que los fieles católicos y asirios puedan profundizar en formas efectivas de testimonio común del Evangelio y colaboración pastoral al servicio de la paz, la reconciliación y la unidad”.
El Papa termina invocando para el Patriarca las bendiciones de la Santísima Trinidad.
Benedicto XVI: “Es preciso renovar el alma de las instituciones”
Ciudad del Vaticano, 26 Mayo 2012 (VIS).- “Es necesario formar las conciencias a la luz de la Palabra de Dios, que da sentido e impulso a todo proyecto eclesial y humano, también por lo que se refiere a la edificación de la ciudad terrena. Es preciso renovar el alma de las instituciones y fecundar la historia con semillas de vida nueva”. Estas son las palabras pronunciadas por S.S. Benedicto XVI en la Audiencia de hoy en la Plaza de San Pedro, en la que han participado miles de miembros de la “Renovación en el Espíritu Santo”, que celebra el XL aniversario de su fundación en Italia.
El Papa señaló que “en la sociedad actual, vivimos una situación en cierto modo precaria, caracterizada por la inseguridad y la fragmentariedad de las decisiones. A menudo faltan puntos de referencia válidos en los que inspirar la propia existencia. Por tanto, se hace cada vez más importante construir el edificio de la vida y el conjunto de las relaciones sociales sobre la roca estable de la Palabra de Dios”.
El Pontífice subrayó que, hoy en día, los creyentes están llamados a ofrecer un testimonio de fe “convencido, sincero y creíble, estrechamente unido al compromiso de la caridad. Efectivamente, por medio de la caridad, también las personas lejanas o indiferentes al mensaje del Evangelio consiguen acercarse a la verdad y convertirse al amor misericordioso del Padre celeste”.
Benedicto XVI recordó también la actuación de “Renovación en el Espíritu Santo” en los últimos decenios: “Vuestra obra apostólica ha contribuido al crecimiento de la vida espiritual en el tejido eclesial y social, mediante caminos de conversión que han llevado a muchas personas a ser curadas en profundidad por el amor de Dios, y a muchas familias a superar momentos de crisis. No han faltado en vuestros grupos jóvenes que han respondido generosamente a la vocación de especial dedicación a Dios en el sacerdocio o en la vida consagrada”. Asimismo, destacó las iniciativas que el movimiento realiza en favor de quienes padecen situaciones de necesidad y marginación, y en particular la obra para el renacimiento espiritual y material de presos y ex-presidiarios.
Como conclusión, el Pontífice exhortó a los presentes: “No os canséis de dirigiros hacia el Cielo: el mundo tiene necesidad de oración. Hacen falta hombres y mujeres que sientan la atracción del Cielo en su vida, que hagan de la alabanza al Señor un estilo de vida nueva. ¡Y sed cristianos alegres! Os confío a María Santísima, presente en el Cenáculo durante el evento de Pentecostés”.
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