lunes, 29 de octubre de 2012
La Iglesia juega un papel importante en la integración de los emigrantes
CIUDAD DEL VATICANO, 27 de Octubre de 2012 (VIS).- El Cardenal Antonio Maria Vegliò, Presidente del Pontificio Consejo de la Pastoral para los Emigrantes e Itinerantes y el Arzobispo Joseph Kalathiparambil, Secretario del mismo dicasterio han presentado esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede el Mensaje de S.S. Benedicto XVI para la XCIX Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado (13 de enero de 2013) cuyo tema este año es “Migraciones: peregrinación de fe y esperanza”.
“Hoy el fenómeno migratorio impresiona por el gran número de personas involucradas en él -dijo el cardenal- .Basta dar una ojeada, por ejemplo, al Informe Mundial de 2011 sobre las Migraciones de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que estima los emigrantes internacionales en 214 millones (un 3% de la población mundial). A ellos hay que añadir los desplazados internos que en 2010 eran unos 740 millones. Sumando unos y otros se llega a casi mil millones de seres humanos, es decir, un séptimo de la población mundial que experimenta hoy las suertes de la migración”.
“Los emigrantes en su peregrinación existencial hacia un futuro mejor, llevan consigo sentimientos de fe y esperanza, aunque no se den cuenta todavía de lo que buscan exactamente. Decir que intentan solo mejorar su situación económica o social, significaría simplificar demasiado la realidad(...) Es verdad que no todos los emigrantes -aunque tengan una confianza profunda en que Dios estará a su lado- consideran su viaje como un ir hacia Dios y, por tanto, como un movimiento animado por la fe. No obstante, de alguna manera, es precisamente en las personas que no conocen aún donde pueden descubrir a Dios mismo que tiende las manos hacia ellos; sobre todo en los países de antigua tradición cristiana, donde pueden experimentar la genuina bondad de muchas realidades eclesiales que los acogen y ayudan”.
“Efectivamente aquí, en el vasto contexto de las migraciones de múltiples pertenencias -subrayó el purpurado- también la Iglesia está llamada a desempeñar sin distinciones su solicitud materna. En su Mensaje, el Santo Padre revela dos canales de actividad, que no son paralelos, pero sí complementarios: por una parte, el más tangible y, podríamos decir, el más notado en ámbito mediático, que se concreta en las 'intervenciones de socorro para resolver las numerosas emergencias' (...) Esta atención es la más inmediata(...) y exige una respuesta rápida. (...) La segunda directriz es más laboriosa y menos mediática, porque requiere, a menudo, un cambio de mentalidad : (...) favorecer y acompañar la inserción integral de los emigrantes en su nuevo contexto sociocultural”.
El cardenal recordó que el Mensaje para esta Jornada Mundial se presenta a breve distancia del viaje del Papa a Líbano, “de forma muy concreta, nuestra mirada puede dirigirse particularmente a los países de Oriente Medio, donde la presencia de emigrantes cristianos, entre creyentes de otras religiones, tiene un papel significativo en la creación de la identidad tan especial de esa región. (...) Pero este hecho no se limita a Oriente Medio, atañe al mundo entero. El fenómeno migratorio obliga a la confrontación con diferentes estilos de vida y culturas diversas, estimulando la construcción de nuevas relaciones”.
“La Iglesia -concluyó- juega un papel importante en el proceso de integración, al que responde haciendo énfasis en la dignidad de la persona y la recomendación de tutelar a las minorías valorizando su cultura; en la aportación de las migraciones a la pacificación universal; en la dimensión eclesial y misionera del fenómeno migratorio; en la importancia del diálogo y de la confrontación dentro de la sociedad civil, de la comunidad eclesial y entre las diversas confesiones y religiones. Por otra parte, en sus intervenciones sobre la problemática humana, social y religiosa de la emigración, la Iglesia no deja de dar a este fenómeno, hoy siempre más evidente, una huella singular, caracterizada por un fuerte carácter humanista, además de cristiano”.
En su intervención, el arzobispo Kalathiparambil se centró en la cuestión de los refugiados y subrayó la dificultad cada vez más grande que encuentran a la hora de pedir asilo, citando en particular, las medidas restrictivas impuestas en algunos países para “obstaculizar el acceso al territorio”, como los “requisitos para los visados, las sanciones aplicables a los que los transportan, la lista de 'safe countries of origen' (países seguros de origen). “Estas limitaciones -dijo- han incentivado las actividades de los contrabandistas y de los traficantes, además de peligrosas travesías por mar que han visto desaparecer entre las olas demasiadas vidas humanas”.
“Todo esto sucede -puntualizó- a pesar de las obligaciones de la comunidad internacional sobre la protección de los refugiados y de los que piden asilo, en el respeto de la declaración y del espíritu de los derechos humanos, de los derechos del refugiado y del derecho internacional humanitario. En primer lugar, está el acceso a la petición de asilo que comprende también elementos primarios como los alimentos, el alojamiento, las ropas y la asistencia médica. No se insiste nunca bastante en que los que piden asilo se encuentran en la situación de tener que hacer frente a viajes fuera de sus fronteras y es derecho suyo no poseer documentos válidos de viaje o de identidad”.
Ángelus de Benedicto XVI: "Describir la belleza de ser Iglesia hoy"
CIUDAD DEL VATICANO, 27 de Octubre 2012 (VIS).- Después de presidir la santa misa de clausura de la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, el Santo Padre Benedicto XVI se asomó a la ventana de su estudio para rezar el Ángelus con los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
El Papa dedicó sus palabras al Sínodo. “Durante tres semanas -dijo- hemos abordado la realidad de la nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana: toda la Iglesia estaba representada y, por tanto, involucrada en esta tarea, que no dejará de dar fruto, con la gracia del Señor. Pero, antes que nada, el Sínodo es siempre una circunstancia de comunión eclesial fuerte, y por esto, con todos vosotros, quiero dar gracias a Dios que una vez más nos ha hecho sentir la belleza de ser Iglesia, y de serlo propiamente ahora, en este mundo, así como es, en medio de esta humanidad, con sus fatigas y sus esperanzas”.
Refiriéndose después a la coincidencia significativa entre la asamblea sinodal, el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y el inicio del Año de la Fe, afirmó: “Volver a pensar en el beato Juan XXIII, en el siervo de Dios Pablo VI, y en la estación conciliar, ha sido muy oportuno, porque nos ha ayudado a reconocer que la nueva evangelización no es una invención nuestra, sino un dinamismo que se ha desarrollado en la Iglesia, de forma particular, a partir de los años 50 del siglo pasado, cuando se hizo patente que también los países de antigua tradición cristiana se habían transformado, como se suele decir, en “tierra de misión”. Por eso brotó la exigencia de un anuncio renovado del Evangelio en las sociedades secularizadas, con la doble certeza de que, por una parte, es solamente Él Jesucristo, la verdadera novedad que responde a las expectativas del ser humano de cualquier época y, por otra, que su mensaje tiene que ser transmitido de forma adecuada en los contextos sociales y culturales que cambian”.
Las intensas jornadas de trabajo de los Padres sinodales, han llevado a “un compromiso para la renovación espiritual de la misma Iglesia, para renovar espiritualmente el mundo secularizado; y esta renovación tendrá su origen en un volver a descubrir a Jesucristo, a su verdad y a su gracia. Un volver a descubrir su rostro, tan humano y, al mismo tiempo, tan divino en el que resplandece el misterio trascendental de Dios”.
Después del Ángelus S.S. Benedicto XVI lanzó un llamamiento por Cuba, Haití, Jamaica y Bahamas, devastadas por un huracán que se ha abatido hace pocos días en los países del Caribe, causando numerosas víctimas y obligando a muchas personas a abandonar sus hogares.”Aseguro mi cercanía y mi recuerdo -dijo- a cuantos han sido golpeados por este desastre natural, e invito a todos a la oración y la solidaridad para aliviar el dolor de los familiares de las víctimas y brindar ayuda a los miles de damnificados”.
El Santo Padre concluyó recordando a los habitantes de las regiones italianas de Basilicata y Calabria, afectadas por varias sacudidas de terremoto en los últimos días.
El Papa dedicó sus palabras al Sínodo. “Durante tres semanas -dijo- hemos abordado la realidad de la nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana: toda la Iglesia estaba representada y, por tanto, involucrada en esta tarea, que no dejará de dar fruto, con la gracia del Señor. Pero, antes que nada, el Sínodo es siempre una circunstancia de comunión eclesial fuerte, y por esto, con todos vosotros, quiero dar gracias a Dios que una vez más nos ha hecho sentir la belleza de ser Iglesia, y de serlo propiamente ahora, en este mundo, así como es, en medio de esta humanidad, con sus fatigas y sus esperanzas”.
Refiriéndose después a la coincidencia significativa entre la asamblea sinodal, el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y el inicio del Año de la Fe, afirmó: “Volver a pensar en el beato Juan XXIII, en el siervo de Dios Pablo VI, y en la estación conciliar, ha sido muy oportuno, porque nos ha ayudado a reconocer que la nueva evangelización no es una invención nuestra, sino un dinamismo que se ha desarrollado en la Iglesia, de forma particular, a partir de los años 50 del siglo pasado, cuando se hizo patente que también los países de antigua tradición cristiana se habían transformado, como se suele decir, en “tierra de misión”. Por eso brotó la exigencia de un anuncio renovado del Evangelio en las sociedades secularizadas, con la doble certeza de que, por una parte, es solamente Él Jesucristo, la verdadera novedad que responde a las expectativas del ser humano de cualquier época y, por otra, que su mensaje tiene que ser transmitido de forma adecuada en los contextos sociales y culturales que cambian”.
Las intensas jornadas de trabajo de los Padres sinodales, han llevado a “un compromiso para la renovación espiritual de la misma Iglesia, para renovar espiritualmente el mundo secularizado; y esta renovación tendrá su origen en un volver a descubrir a Jesucristo, a su verdad y a su gracia. Un volver a descubrir su rostro, tan humano y, al mismo tiempo, tan divino en el que resplandece el misterio trascendental de Dios”.
Después del Ángelus S.S. Benedicto XVI lanzó un llamamiento por Cuba, Haití, Jamaica y Bahamas, devastadas por un huracán que se ha abatido hace pocos días en los países del Caribe, causando numerosas víctimas y obligando a muchas personas a abandonar sus hogares.”Aseguro mi cercanía y mi recuerdo -dijo- a cuantos han sido golpeados por este desastre natural, e invito a todos a la oración y la solidaridad para aliviar el dolor de los familiares de las víctimas y brindar ayuda a los miles de damnificados”.
El Santo Padre concluyó recordando a los habitantes de las regiones italianas de Basilicata y Calabria, afectadas por varias sacudidas de terremoto en los últimos días.
Santo Padre: "La nueva evangelización concierne a toda la iglesia"
CIUDAD DEL VATICANO, 27 de Octubre 2012 (VIS).- El Papa Benedicto XVI presidió esta mañana en la Basílica de San Pedro la celebración eucarística con los Padres sinodales con motivo de la clausura de la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos dedicada al tema “La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana”, que se abrió en el Vaticano el pasado 8 de Octubre. Ofrecemos a continuación extractos de la homilía pronunciada por el Santo Padre.
“Todo el Evangelio de Marcos es un itinerario de fe, que se desarrolla gradualmente en el seguimiento de Jesús. Los discípulos son los primeros protagonistas de este paulatino descubrimiento, pero hay también otros personajes que desempeñan un papel importante, y Bartimeo es uno de éstos. La suya es la última curación prodigiosa que Jesús realiza antes de su pasión, y no es casual que sea la de un ciego, es decir una persona que ha perdido la luz de sus ojos. Sabemos también por otros textos que en los evangelios la ceguera tiene un importante significado. Representa al hombre que tiene necesidad de la luz de Dios, la luz de la fe, para conocer verdaderamente la realidad y recorrer el camino de la vida. Es esencial reconocerse ciegos, necesitados de esta luz, de lo contrario se es ciego para siempre”.
“Bartimeo, pues, en este punto estratégico del relato de Marcos, está puesto como modelo. Él no es ciego de nacimiento, sino que ha perdido la vista: es el hombre que ha perdido la luz y es consciente de ello, pero no ha perdido la esperanza, sabe percibir la posibilidad de un encuentro con Jesús y confía en él para ser curado (...) Y cuando Jesús lo llama y le pregunta qué quiere de él, responde: “Maestro, que pueda ver”(...) En el encuentro con Cristo, realizado con fe, Bartimeo recupera la luz que había perdido, y con ella la plenitud de la propia dignidad: se pone de pie y retoma el camino, que desde aquel momento tiene un guía, Jesús, y una ruta, la misma que Jesús recorre”.
“San Agustín, en uno de sus escritos, hace una observación muy particular (...)”Bartimeo, era un personaje que de una gran prosperidad cayó en la miseria, y que ésta condición suya de miseria debía ser conocida por todos y de dominio público, puesto que no era solamente un ciego, sino un mendigo sentado al borde del camino(...)Esta interpretación, (...) nos invita a reflexionar sobre el hecho de que hay riquezas preciosas para nuestra vida, y que no son materiales, que podemos perder. En esta perspectiva, Bartimeo podría ser la representación de cuantos viven en regiones de antigua evangelización, donde la luz de la fe se ha debilitado, y se han alejado de Dios, ya no lo consideran importante para la vida: personas que por eso han perdido una gran riqueza, han “caído en la miseria” desde una alta dignidad –no económica o de poder terreno, sino cristiana –, han perdido la orientación segura y sólida de la vida y se han convertido, con frecuencia inconscientemente, en mendigos del sentido de la existencia. Son las numerosas personas que tienen necesidad de una nueva evangelización, es decir de un nuevo encuentro con Jesús, el Cristo, el Hijo de Dios que puede abrir nuevamente sus ojos y mostrarles el camino”.
“La nueva evangelización concierne toda la vida de la Iglesia (...)Deseo subrayar tres líneas pastorales que han surgido del Sínodo. La primera corresponde a los sacramentos de la iniciación cristiana. Se ha reafirmado la necesidad de acompañar con una catequesis adecuada la preparación al bautismo, a la confirmación y a la Eucaristía. También se ha reiterado la importancia de la penitencia, sacramento de la misericordia de Dios (...) Se ha repetido muchas veces que los verdaderos protagonistas de la nueva evangelización son los santos: ellos hablan un lenguaje comprensible para todos, con el ejemplo de la vida y con las obras de caridad”.
“En segundo lugar, la nueva evangelización está esencialmente conectada con la misión ad gentes. La Iglesia tiene la tarea de evangelizar, de anunciar el Mensaje de salvación a los hombres que aún no conocen a Jesucristo. En el transcurso de las reflexiones sinodales, se ha subrayado también que existen muchos lugares en África, Asía y Oceanía en donde los habitantes, muchas veces sin ser plenamente conscientes, esperan con gran expectativa el primer anuncio del Evangelio. Por tanto es necesario rezar al Espíritu Santo para que suscite en la Iglesia un renovado dinamismo misionero, cuyos protagonistas sean de modo especial los agentes pastorales y los fieles laicos”.
“Un tercer aspecto tiene que ver con las personas bautizadas pero que no viven las exigencias del bautismo (...)Estas personas se encuentran en todos los continentes, especialmente en los países más secularizados. La Iglesia les dedica una atención particular, para que encuentren nuevamente a Jesucristo, vuelvan a descubrir el gozo de la fe y regresen a las prácticas religiosas en la comunidad de los fieles. Además de los métodos pastorales tradicionales, siempre válidos, la Iglesia intenta utilizar también métodos nuevos, usando asimismo nuevos lenguajes, apropiados a las diferentes culturas del mundo, proponiendo la verdad de Cristo con una actitud de diálogo y de amistad que tiene como fundamento a Dios que es Amor”.
“Bartimeo, una vez recuperada la vista gracias a Jesús, se unió al grupo de los discípulos, entre los cuales seguramente había otros que, como él, habían sido curados por el Maestro. Así son los nuevos evangelizadores: personas que han tenido la experiencia de ser curados por Dios, mediante Jesucristo (...) Cancelemos, pues,(...) el olvido de la verdad, la ignorancia; y removiendo las tinieblas que nos impiden la vista como niebla en los ojos, contemplemos al verdadero Dios”.
S.S. Benedicto XVI: "La Iglesia es universal, no solo de un continente"
CIUDAD DEL VATICANO, 27 de Octubre de 2012 (VIS).- Durante la XXII Congregación General, la última del Sínodo, en la que se votó la lista final de las Proposiciones, S.S. Benedicto XVI dirigió unas breves palabras a los Padres sinodales:
“En el contexto de la reflexión del Sínodo de los Obispos sobre “La Nueva Evangelización para la transmisión de la fe cristiana” y, "como conclusión de un camino de reflexión sobre las temáticas de los Seminarios y la Catequesis, he decidido (...) trasladar la competencia sobre los Seminarios de la Congregación para la Educación Católica a la Congregación para el Clero y la competencia sobre la Catequesis de la Congregación para el Clero al Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización”, dijo el Papa.
“Seguirán los documentos relativos en forma de carta apostólica “Motu Proprio” para definir los ámbitos y las facultades respectivas. Recemos al Señor para que acompañe a los tres dicasterios de la Curia romana en su importante misión, con la colaboración de toda la Iglesia”.
“Ya que tengo la palabra -agregó el Pontífice- aprovecho para expresar mi saludo más cordial a los nuevos cardenales. Con este pequeño consistorio he querido completar el consistorio de febrero, en el contexto de la Nueva Evangelización, con un gesto de la universalidad de la Iglesia, mostrando que la Iglesia es Iglesia de todos los pueblos, habla en todas las lenguas y es siempre Iglesia de Pentecostes; no es Iglesia de un continente, sino Iglesia universal. Efectivamente, era esta mi intención; expresar este contexto, esta universalidad de la Iglesia; es también una hermosa manifestación de este sínodo. Para mí ha sido realmente edificante, consolador y alentador ver, aquí, el espejo de la Iglesia universal con sus sufrimientos, amenazas, peligros y alegrías, con la experiencia de la presencia del Señor, incluso en situaciones difíciles”.
“Hemos visto como la Iglesia, también hoy, crece y está viva (...) Aunque si siente vientos contrarios, la Iglesia siente sobre todo, el viento del Espíritu Santo que nos ayuda, nos enseña el camino certero; y así, con entusiasmo redoblado, estamos en camino y damos gracias a Dios porque nos ha dado este encuentro realmente católico”, concluyó el Santo Padre.
Llamamiento del Papa por el huracán: 51 muertos de Haití y devastaciones en el Caribe
Port au Prince, Haití (Agencia Fides, 29/10/2012) - Haití está empezando a regresar lentamente a una cierta normalidad después de la devastación causada por el huracán "Sandy", que según el último informe oficial ha matado al menos a 51 personas y causó 15 desaparecidos, así como un sinnúmero de daños a la agricultura, a los caminos y puentes y a los acueductos. El último informe de la Protección Civil señala que 16 personas han sido heridas y 17.187 personas permanecen en albergues, principalmente en el sur y el oeste de Haití.
Ayer domingo 28 de octubre, al final del Ángelus, el Santo Padre ha hecho este llamamiento a favor de las poblaciones azotadas por el reciente huracán en algunas islas del Caribe: "En los últimos días, un huracán devastador que se ha abatido con especial dureza en Cuba, Haití, Jamaica y las Bahamas, ha causado varios muertos e ingentes daños, obligando a muchas personas a abandonar sus hogares. Deseo aseguraros mi cercanía y mi recuerdo a los que han sido afectados por este desastre natural, mientras invito a todos a la oración y a la solidaridad, para aliviar el dolor de los familiares de las víctimas y ofrecer ayuda a los miles de damnificados".
El viernes, 26 de octubre, los Obispos de la región oriental de Cuba fueron en persona a las provincias de Santiago de Cuba, Holguín y Guantánamo para comprobar los daños y asistir pastoralmente a la población. Santiago de Cuba se quedó aislada incluso en las comunicaciones, debido a que la tormenta dañó la red eléctrica y las líneas telefónicas. La nota enviada a la Agencia Fides recoge las declaraciones de Manolo Martínez, director de Cáritas de la diócesis de Holguín, según la cual en cada área afectada de la provincia, están trabajando los equipos de emergencia y cada parroquia está haciendo un análisis de la situación, mientras que, con sus propios medios, está tratando de ayudar a las personas más necesitadas.
Fuentes locales de información han informado, además, que el Primer Ministro haitiano, Laurent Lamothe, ha realizado un vuelo de reconocimiento sobre las zonas afectadas, a fin de evaluar por sí mismos la magnitud de las inundaciones y otros daños. Los equipos de expertos nacionales e internacionales están trabajando para elaborar evaluaciones sectoriales, según las informaciones que ha difundido la protección civil.
El Consejo de los Derechos Humanos de la ONU pide a Guatemala que proteja a los periodistas
Ginebra, Suiza (Agencia Fides, 29/10/2012) - Siete Estados representados en el Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU), incluido el representante de la Santa Sede, han expresado su preocupación por la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran la prensa y el derecho a la libertad de expresión en Guatemala, pidiendo a las autoridades que adopten los mecanismos de seguridad necesarios para proteger a los periodistas. Según la nota del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano), enviada a la Agencia Fides, la recomendación ha sido lanzada durante la reunión denominada "UPR" (Examen Periódico Universal o Universal Periodic Review), un organismo del Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que evalúa la situación de los derechos humanos en todos los países: el miércoles, 24 de octubre se ha examinado el estado de Guatemala. El representante del Vaticano ha pedido al gobierno que garantice que las personas tengan acceso a la información, a través de una efectiva protección de los periodistas y de los medios de comunicación.
La Santa Sede, en la intervención de su representante, ha señalado que la prensa guatemalteca se ve amenazada por las acciones de grupos del crimen organizado y del narcotráfico, y ha pedido a las autoridades el promover una protección especial. En esta sesión, Austria ha expresado su preocupación por la impunidad que rodea los casos de agresiones y amenazas contra periodistas en Guatemala. Noruega ha recomendado una reforma efectiva de la Ley de Telecomunicaciones con el fin de dar reconocimiento legal a las radios de las comunidades, de forma que finalmente los pueblos indígenas tengan acceso a los medios de comunicación.
Links:
Sitio de la ONU con el informe UPR sobre Guatemala:
http://www.ohchr.org/EN/HRBodies/UPR/Pages/Highlights24October2012pm.aspx
El Cardenal Tong: la reanudación del diálogo entre la China popular y la Santa Sede es una "gran esperanza"
Roma, Italia (Agencia Fides, 29/10/2012) - La reciente propuesta del Cardenal Fernando Filoni de instituir una Comisión de alto nivel entre la China popular y la Santa Sede para afrontar cuestiones aún sin resolver que se refieren a la vida de los católicos chinos representa "una grand esperanza para el futuro". El Cardenal John Tong, Obispo de Hong Kong, está convencido de ello. El Purpurado chino, que ha pasado las últimas semanas en Roma como Presidente delegado de la Asamblea del Sínodo de los Obispos sobre la nueva evangelización, dice a Fides que reza para que las autoridades chinas - en vísperas de un Congreso del Partido Comunista crucial - acojan como "gesto amistoso" el alcance de las consideraciones expuestas por el Prefecto de la Congregación vaticana para la Evangelización en un artículo reciente escrito por Tripod, el trimestral católico vinculado a la diócesis de Hong Kong.
En ese ensayo, el Cardenal Filoni considera los acontecimientos del catolicismo chino cinco años después de la carta dirigida por el Papa Benedicto XVI a los católicos de China en 2007, sugiriendo entre otras cosas, la búsqueda de "una nueva forma de diálogo" entre la Santa Sede y el gobierno de Pekín, citando en este sentido como referencia anterior a las Comisiones bilaterales existentes entre la China popular y Taiwán y la establecida entre la Santa Sede y Vietnam.
También de acuerdo con el Cardenal Tong "el diálogo es necesario, porque sin el no se puede tratar de resolver ninguno de los problemas aún abiertos, mientras que a través del diálogo pueden desvanecerse malentendidos y conceptos erróneos". El Obispo de Hong Kong señala como ejemplo el caso de las ordenaciones episcopales ilegítimas impuestas a la Iglesia en China: "Nuestra perturbación ante estos eventos", dice el purpurado a la Agencia Fides, "surge del hecho de que estas ordenaciones dañan a la iglesia en un aspecto sustancial de su propia naturaleza. Con el diálogo se puede razonar sobre el hecho de que los Obispos no son funcionarios políticos de un aparato. También para ser sacerdotes son necesarios los requisitos adecuados en materia de doctrina, moral, pastoral y humana. Y esto es aún más cierto para la selección de los Obispos".
Según el Cardenal Tong, el ensayo escrito por el Prefecto de la Congregación misionera de la Santa Sede destaca con fuerza persuasiva los efectos positivos que la libertad de fe y de pertenencia a la Iglesia Católica pueden proyectar también sobre el terreno de la convivencia civil: "existe una consonancia potencial", señala el Obispo de Hong Kong, "entre ser buen católico y ser un buen ciudadano. Nuestras tradiciones milenarias basadas en el pensamiento confuciano empujan al individuo a corregirse para vivir en armonía y respeto para con la propia familia, la sociedad y el mundo entero. Ahora, el seguimiento de Jesús produce precisamente estos efectos, liberándonos del egoísmo y el materialismo y llevándonos a amar a nuestro prójimo. El gobierno podría reconocer y apreciar esto: si se permite a la Iglesia dejar crecer en libertad a sus fieles, para que puedan ser realmente buenos católicos, también la sociedad se beneficiará".
El Cardenal Tong está de acuerdo sobre la conveniencia de nuevos instrumentos de diálogo mencionados por el Cardenal Filoni en su artículo para Tripod: "Comisiones bilaterales de alto nivel", recuerda el Obispo de Hong Kong "ya existen entre la China popular y Taiwán, así como entre Vietnam y la Santa Sede. Son precedentes elocuentes y confirman que se puede crear un instrumento de contacto similar entre la Santa Sede y la China popular".
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