Tejgaon, BANGLADESH (Agencia Fides, 14/09/2015) – En la tarde del sábado 12 de septiembre,
continuando su visita pastoral a Bangladesh, el Card. Fernando Filoni,
Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, ha
celebrado la Misa vespertina en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario
de Tejgaon, dedicándola en particular a las familias. “Esta comunidad
eclesial tiene unas raíces que se remontan al siglo XVI – ha recordado
el Cardenal en su homilía -, a pesar de que esta tierra ha sido
considerada tierra de misión sólo en 1852. Inicialmente confiada a la
Congregación de la Santa Cruz (CSC) y luego a la Orden Benedictina
(OSB), se convirtió en Diócesis el 1° de septiembre de 1886, y luego el
15 de julio de 1950 en Arquidiócesis Metropolitana”. Por lo tanto, ha
subrayado el Cardenal, “se trata de una comunidad relativamente pequeña,
pero muy hermosos y extraordinaria a los ojos de Cristo”.
Sobre la fisionomía de esta comunidad, el cardenal ha subrayado que
“nuestra tarea, una vez dado a conocer al Señor, es profesar nuestra fe
en Él, sin dudar” y que “la primera entre los fieles que ha creído y
seguido a Cristo ha sido María... la primera discípulo en decir 'sí',
incluso antes de que su Maestro y Señor fuese concebido”. El Card.
Filoni ha instado a todos a seguir a Cristo y a la Virgen María, y
dirigiéndose en particular las familias, ha dicho: “Que cada familia
aquí en Bangladesh viva con la dignidad de la familia de Dios,
reflejando la unidad en la diversidad del misterio de la Santísima
Trinidad y de la Sagrada Familia de Nazareth, en la unión del amor y
siempre al servicio de la Madre Iglesia y de toda la humanidad”.
El domingo, 13 de septiembre, el último día de su visita pastoral, el
Cardenal Filoni ha visitado el Seminario Mayor “Holy Spirit” de Banani,
donde ha celebrado la misa y se ha reunido con los seminaristas y
formadores de la comunidad. En su homilía, ha revivido y enriquecido las
palabras pronunciadas por el Papa Francisco en un encuentro con los
seminaristas de diferentes colegios de Roma, señalando los cuatro
pilares de la educación sacerdotal: la formación espiritual; la
formación académica; la formación en la vida comunitaria y la formación
pastoral. Luego el Prefecto ha destacado la sintonía particular, con las
lecturas del domingo, “estas palabras ofrecen un gran estímulo para
todos los que están en formación”, y ha concluido animándoles con estas
palabras:
“El periodo de formación es precisamente el momento en que el Señor abre
el oído, que es el corazón y la mente, para confiaros los tesoros de su
Palabra y de su gracia. ¡Ánimo! El Señor os llama a una hermosa y
generosa aventura. Nunca perdáis la alegría de esta llamada porque esta
alegría es el calibre de vuestra vocación. Sin alegría, no hay vocación y
una vocación sin alegría ya está acabada”. El domingo 13, el cardenal
ha realizado una visita de al Primer Ministro y luego a partido en viaje
hacia la India.