Rajshahi, BANGLADESH (Agencia Fides, 11/09/2015) – “Es consolador saber que después de
veinticinco años vuestra iglesia local es cada vez mayor, no sólo en
número, sino también en el servicio a Dios y a la comunidad, a pesar de
las tensiones y dificultades. Somos como la levadura en medio de
millones de habitantes no cristianos, por lo tanto, hay mucho trabajo
por hacer”. Así ha dicho el Cardenal Fernando Filoni, Prefecto de la
Congregación para la Evangelización de los Pueblos, esta mañana, 11 de
septiembre, al presidir la misa solemne por el Jubileo de Plata de la
Diócesis de Rajshashi, Bangladesh.
Inspirado por el Evangelio de la Misa (Lc 19,1-10) que habla del
encuentro de Jesús con Zaqueo, el Prefecto ha subrayado: “Esta historia
parece ser un paradigma de la historia de vuestra diócesis, que aunque
pequeña, ha crecido siguiendo a Jesús en la proclamación de la Palabra
de Dios durante estos últimos años. De una pequeña semilla, ha crecido
hasta convertirse en una gran realidad eclesial” y ha exhortado: “Tratad
de encender constantemente el amor a Dios y al prójimo, para que podáis
convertiros en pequeñas chispas de luz dentro de la sociedad, con el
fin de guiar a otros por el camino correcto”.
El Cardenal ha recordado en su homilía como hace 25 años, la diócesis
contaba sólo ocho parroquias dirigidas por 10 sacerdotes diocesanos y 9
misioneros, mientras que hoy son 19 parroquias y con 36 sacerdotes
diocesanos. “Después de veinticinco años – ha continuado diciendo -
estáis llamados a transmitir lo que habéis recibido: la fe en Cristo y
el amor por su Iglesia. Así como Zaqueo recibió a Jesús en su casa y
decidió cambiar su vida con la voluntad de ayudar a otros y vivir en la
justicia y la verdad, así vuestra Iglesia local, después de haber
aceptado a Jesús, debe compartir la alegría de dar testimonio de una
auténtica vida cristiana”.
El Card. Filoni también ha expresado si satisfacción de vivir
personalmente junto a la comunidad eclesial de Rajshashi esta solemne
ocasión, llevando el saludo y la bendición del Santo Padre, animando a
toda la Iglesia de Bangladesh en todos sus componentes. El cardenal ha
concluido su homilía invocando la intercesión de María: “que Ella sea
vuestra maestra y compañera de viaje en el camino hacia el quincuagésimo
aniversario de vuestra Iglesia”.