El Cairo, EGIPTO (Agencia Fides, 11/09/2015) – Ayer el líder salafista egipcio Yasser
al-Borhamy anunció que 24 cristianos coptos están incluidos en las
listas electorales del partido islamista ultraconservador al-Nour,
señalando también las distribuciones de los candidatos coptos en
diferentes distritos electorales. Lo refieren fuentes locales
consultadas por la Agencia Fides. Además Yasser al-Borhamy informó de
que las listas salafistas también incluyen a 42 mujeres.
La presencia de cristianos coptos en las listas del Partido salafista
al-Nour es un “acto necesario” ya que los líderes de la formación
islámica están obligados por la ley electoral, y está dentro de los
requisitos previos constitucionales que los partidos políticos deben
cumplir para ser admitidos en las próximas elecciones parlamentarias.
Las normas actuales establecen que en la próxima asamblea parlamentaria
los cristianos tengan al menos 24 escaños, mientras que 56 están
destinados a mujeres. Entre los grupos sociales a los que la
Constitución reserva un porcentaje de los escaños parlamentarios también
están los jóvenes, obreros y campesinos.
Entre los candidatos coptos en las listas del Partido Conservador
salafista está el activista copto Nader El-Serafy, co-fundador de
“Copts 38”, el movimiento laico fundado en 2011 para exigir la
restauración de las disposiciones canónicas establecidas por la Iglesia
Copta Ortodoxa en 1938 - y posteriormente derogadas - que admitían 9
condiciones bajo las que se concedía a los coptos cristianos el
divorcio.
En respuesta a las observaciones de quienes critican su elección,
El-Sarafy ha subrayado en repetidas ocasiones que la Iglesia copta nunca
ha condenado la elección de los cristianos que eligen servir en los
partidos de inspiración islámica. En su opinión, la presencia de
personas bautizadas en las listas de al-Nour encarna “un modelo optimo
de ejercicio de la ciudadanía”, lo que demuestra que las personas de
diferentes creencias religiosas pueden coexistir en la misma formación
política persiguiendo programas que se centran en el interés nacional y
no en reivindicaciones confesionales.