Ofrecemos
a continuación amplios extractos del discurso del Santo Padre cuyo tema
central fue el significado e implicaciones de la palabra Sínodo
,''Caminar juntos''.
''Desde
el Concilio Vaticano II a la actual Asamblea sinodal sobre la familia,
hemos experimentado de forma cada vez más fuerte la necesidad y la
belleza de caminar juntos...Debemos proseguir por este camino. El mundo
en que vivimos, y que estamos llamados a amar y servir también en sus
contradicciones, exige de la Iglesia el potenciamiento de las sinergias
en todos los ámbitos de su misión...En la Exhortación Apostólica
Evangelii gaudium he subrayado… que ''todo bautizado, cualquiera que
sea su función en la Iglesia y el grado de instrucción de su fe, es un
sujeto activo de evangelización y sería inadecuado pensar a un esquema
de evangelización llevado adelante por actores calificados en el cual el
resto del Pueblo fiel sería solamente receptivo de sus
acciones''...Esta convicción me ha servido de guía cuando decidí que el
Pueblo de Dios fuera consultado en la preparación de la doble cita
sinodal sobre la familia...¿Cómo sería posible hablar de las familias
sin interpelarlas, escuchando sus alegrías y sus esperanzas, sus dolores
y sus angustias?''.
''Una
Iglesia sinodal es una Iglesia de la escucha, con la conciencia de que
escuchar ''es más que oír''. Es una escucha recíproca en la que cada uno
tiene algo que aprender. Pueblo fiel, Colegio Episcopal, Obispo de
Roma: uno a la escucha de los otros; y todos en escucha del Espíritu
Santo, el ''Espíritu de verdad''... El carácter sinodal, como dimensión
constitutiva de la Iglesia, nos brinda el marco interpretativo más
adecuado para comprender el ministerio jerárquico... En su interior
nadie puede ser ''elevado'' por encima de los demás. Al contrario, en la
Iglesia es necesario que alguno ''se abaje'' para ponerse al servicio
de los hermanos a lo largo del camino''... Jesús constituyó la Iglesia
poniendo en su cumbre al Colegio apostólico, en el que el apóstol Pedro
es la ''roca'', aquel que debe ''confirmar'' a los hermanos en la fe .
Pero en esta Iglesia, como en una pirámide invertida, la cima se
encuentra debajo de la base. Por esto quienes ejercen la autoridad se
llaman ''ministros'': porque, según el significado originario de la
palabra, son los más pequeños de todos.''
''En
una Iglesia sinodal, el Sínodo de los Obispos es sólo la manifestación
más evidente de un dinamismo de comunión que inspira todas las
decisiones eclesiales...El primer nivel de ejercicio de la sinodalidad
se realiza en las Iglesias particulares...El Código de derecho canónico
dedica amplio espacio a aquellos que usualmente se llaman los
''organismos de comunión'' de la Iglesia particular:...Tales
instrumentos, que algunas veces proceden con cansancio, deben ser
valorizados como ocasión de escucha y de participación..El segundo nivel
es el de las Provincias y de las Regiones Eclesiásticas, de los
Consejos Particulares y, en modo especial, de las Conferencias
Episcopales... En una Iglesia sinodal, como ya afirmé, ''no es oportuno
que el Papa sustituya a los Episcopados locales en el discernimiento de
todas las problemáticas que se plantean en sus territorios''. En este
sentido, advierto la necesidad de proceder a una saludable
descentralización...El último nivel es aquel de la Iglesia universal.
Aquí el Sínodo de los Obispos, representando al episcopado católico, se
transforma en expresión de la colegialidad episcopal al interno de una
Iglesia toda sinodal''.
''Estoy
convencido de que, en una Iglesia sinodal, también el ejercicio del
primado petrino recibirá mayor luz. El Papa no está, por sí mismo, por
encima de la Iglesia; sino dentro de ella como bautizado entre los
bautizados y dentro del Colegio episcopal como obispo entre los obispos,
llamado a la vez, como sucesor del apóstol Pedro- a guiar a la Iglesia
de Roma, que preside en el amor a todas las iglesias...Mientras reitero
la necesidad y la urgencia de pensar en ''una conversión del papado''...
Estoy convencido de tener al respecto una responsabilidad particular,
sobre todo al constatar la aspiración ecuménica de la mayor parte de las
Comunidades cristianas y al escuchar la petición que se me dirige de
encontrar una forma de ejercicio del primado que, sin renunciar de
ningún modo a lo esencial de su misión, se abra a una situación nueva".
''Nuestra
mirada se extiende también a la humanidad. Una Iglesia sinodal es como
un estandarte levantado entre las naciones en un mundo que – aun
invocando participación, solidaridad y transparencia en la
administración de la cosa pública – a menudo entrega el destino de
poblaciones enteras en manos codiciosas de pequeños grupos de poder.
Como Iglesia que "camina junto" a los hombres, partícipe de las
dificultades de la historia, cultivamos el sueño de que el
redescubrimiento de la dignidad inviolable de los pueblos y de la
función de servicio de la autoridad contribuyan a que la sociedad civil
se edifique en la justicia y la fraternidad, generando un mundo más
bello y más digno del hombre para las generaciones que vendrán después
de nosotros''.