CIUDAD DEL VATICANO, 8 noviembre 2015
(VIS).- Después de rezar el Ángelus, el Santo Padre dirigió a los
presentes unas palabras sobre los acontecimientos sucedidos estos días
en el Vaticano:
''Queridos
hermanos y hermanas sé que muchos de vosotros os habéis preocupado por
las noticias de hace unos días sobre la sustracción y publicación de
documentos reservados de la Santa Sede. Por esta razón quisiera deciros,
ante todo, que robar esos documentos es un delito, es un acto
deplorable que no ayuda a nada. Yo mismo pedí que se hiciera ese
estudio, mis colaboradores y yo, ya conocíamos bien esos documentos. Se
tomaron algunas medidas que comenzaron a dar frutos, algunos ya
visibles.
Por
eso os quiero asegurar de que este triste hecho ciertamente no me
desvía del trabajo de reforma que estamos llevando a cabo, con mis
colaboradores y con el apoyo de todos vosotros. Sí, con el apoyo de toda
la Iglesia, porque la Iglesia se renueva con la oración y con la
santidad cotidiana de todo bautizado. Por consiguiente, os doy las
gracias y os pido que sigáis rezando por el Papa y por la Iglesia, sin
dejaros turbar, sino continuando hacia adelante con confianza y
esperanza''.
A
continuación se refirió a la Jornada de Acción de Gracias cuyo tema
este año es ''El suelo, bien común''. ''Me uno a los Obispos en el deseo
de que todos actúen como administradores responsables de un bien
colectivo inapreciable, la tierra, cuyos frutos tienen un destino
universal. Manifiesto mi grata cercanía al mundo agrario y animo a todos
a cultivar la tierra de una forma que defienda su fertilidad para que
produzca alimento para todos, tanto hoy como para las generaciones
futuras''.