Siringar, INDIA (Agencia Fides, 10/11/2015) – El levantamiento armado que estalló en el
estado de Jammu y Kashmir en 1989 sigue teniendo consecuencias
devastadoras en la vida cotidiana de la población local. La presencia
masiva del ejército ha fomentado una guerra sangrienta con graves
consecuencias. La situación es especialmente difícil para los niños que
son emocionalmente más vulnerables. La pérdida de un padre les somete a
trastornos psicológicos graves que a menudo conducen a tendencias
criminales, deserción escolar, falta de atención médica adecuada,
trabajo infantil y abuso de drogas. Se habla de 40/100 mil personas
asesinadas y un número creciente de niños huérfanos.
En 2014 eran alrededor de 215.000, el 15% de los cuales viven en
orfanatos. El 37% habían perdido a uno o ambos padres a causa del
conflicto, el 55% por muerte debido a causas naturales y el 8% restante
por otras causas. Un estudio realizado por la International Journal of
Education and Psychological Research (Ijepr) revela que más del 26% de
los huérfanos muestran un grado muy alto de depresión, y el 46%, un
grado medio. Por otra parte, según un estudio del Departamento de
Educación de la Universidad de Kashmir, se ven afectados por depresión y
tristeza pequeños de entre 0 y 14 años. El 57,3% de los huérfanos de la
región tienen miedo, el 54,25 no pueden dormir. Además de los
trastornos emocionales y psicológicos, estas jóvenes víctimas tienen
serias dificultades económicas, permanecen privados de afecto y de
cualquier medio de apoyo.