Beirut, LÍBANO (Agencia Fides, 06/10/2015) – La perspectiva – que lleva tiempo en el aire –
de una repartición según una base sectaria de Siria preocupa a los
obispos maronitas, que proponen que se mire hacia el modelo
institucional del Líbano para tratar de neutralizar las fuerzas
centrífugas sectarias que alimentan el conflicto sirio y que amenazan
con desgarrar el país. Estas son las claves de lectura de la crisis
siria que han emergido en la asamblea de obispos maronitas que se
reunieron ayer en la sede del patriarcado de Bkerké, para su sesión
ordinaria bajo la presidencia del Patriarca Bechara Boutros Rai.
“Los rumores sobre la posibilidad de un nuevo mapa de Siria”, se lee en
el comunicado final de la reunión, enviado a la Agencia Fides “no son un
buen augurio para el futuro de paz en la región. La solución propuesta
no es buena”.
Por su parte, los obispos sugieren que los negociadores que están
trabajando en la búsqueda de una solución al conflicto sirio tengan en
cuenta la experiencia histórica de convivencia que ha vivido el país de
los cedros, que con todas sus limitaciones, sus crisis y sus
contradicciones, ha permitido a todas las comunidades religiosas estar
involucradas en la gestión de los asuntos públicos.
Sólo la búsqueda de mecanismos institucionales capaces de garantizar el
equilibrio entre los diferentes grupos étnicos y religiosos -
argumentan los obispos maronitas - puede salvar a toda la región de la
perspectiva agotadora de un conflicto permanente y generalizado.
En su declaración, los obispos libaneses también hacen hincapié en su
apoyo al ejército y a todas las fuerzas de seguridad libanesas, y suman
de nuevo sus voces a la del Patriarca, quien ha lanzado innumerables
llamamientos para resolver el parón político creado en torno a la
elección del nuevo Presidente de la República.