Johannesburgo, SUDÁFRICA (Agencia Fides, 10/09/2018)- "Una vez más, tuvimos que ver imágenes
difundidas por los medios de comunicación de sudafricanos bien vestidos y
bien alimentados que saqueaban negocios extranjeros, atacando los
dueños, amenazándolos de muerte y dejando a su paso destrucción" dijo
mons. Buti Joseph Tlhagale, arzobispo de Johannesburgo y Presidente de
la Oficina para los Migrantes y los Refugiados de la Conferencia de
Obispos Africano del Sur (SACBC, por sus siglas en inglés, incluye a
Sudáfrica, a Botswana y a Swazilandia), al denunciar la violencia
xenófoba que se produjo la semana pasada en Zeerust y en Soweto.
Al menos cuatro personas murieron en los ataques a tiendas de
extranjeros después de que un comerciante no sudafricano le quitó la
vida a uno de los delincuentes mientras cometía un robo. Aunque todas
las víctimas son sudáfricanas, varios establecimientos comerciales
pertenecientes a extranjeros fueron saqueados y destruidos. Previamente
se produjeron otros desórdenes luego de que se difundiera la noticia de
que algunos comerciantes inmigrantes vendían productos vencidos o
falsificados.
"Sea en Zeerust que en Soweto, los ciudadanos debieron haber denunciado
ante la policía la presunta venta de drogas o de mercancía caducada, por
parte de algunos inmigrantes. No se puede hacer justicia por los
propios medios", subrayo mons. Tlhagagle.
El arzobispo también dijo que se quedó asombrado al ver a los
saqueadores cargar refrigeradores, estufas y otros equipos en los
camiones, y llevarse todo delante de policías que no intervinieron.
Recordando que cerca del 80% de la población de Sudáfrica se declara
cristiana, mons. Tlhagale instó a respetar el mandamiento evangélico
"amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Marcos 12.31). Por lo tanto,
subrayó, odiar a alguien sobre la base de la nacionalidad, la raza, la
religión o la afiliación tribal, es una violación directa del
mandamiento del amor.
Según el Alto Comisionado de la ONU para los refugiados (ACNUR) hay
280.000 refugiados y solicitantes de asilo que viven en Sudáfrica.