Lomé, TOGO (Agencia Fides, 10/09/2018) – "Produce un cierto efecto ver la masiva
participación de jefes de Estado africanos en el Foro de Cooperación
China-África (Focac). Se trata de un verdadero récord. El destino de
millones de africanos es sellado por alianzas políticas y económicas de
todo tipo", dijo a Fides el padre Donald Zagore, teólogo costamarfileño
de la Sociedad de las Misiones Africanas. Negocios, tecnología, medios,
diplomacia, agricultura, cultura e intercambios interpersonales figuran
entre las áreas estudiadas durante la Cumbre del Foro de Cooperación
China-África (Focac), que cuenta entre sus asociados a 52 países
africanos, la Comisión la Unión Africana y la República Popular China.
Ayuda, inversiones y préstamos a los países africanos por 60 billones de
dólares fueron anunciados por el presidente chino Xi Jinping, en el
foro de cooperación China-África. El anuncio se produjo delante de las
delegaciones y de los líderes de los 53 países africanos. El 4 de
septiembre, el Foro concluyó con la publicación de dos documentos que
resumen los resultados obtenidos: la "Declaración de Beijing" y el "Plan
de acción de Beijing", que ilustran la voluntad de aumentar la calidad y
la eficacia de la cooperación bilateral.
"Hay que admitir que una fuerza tan importante en nuestro continente
como la Iglesia está notablemente ausente en este evento internacional.
¿Dónde está la iglesia de África? ¿Quién será su portavoz en esta
reunión crucial para el continente? ¿Por qué no participa en este tipo
de debates que afectan la vida de su propio pueblo? ¿Su vocación, como
experta en humanidad, se limita a las cuatro paredes de las iglesias?
¿Con esta ausencia, se le da la razón a hombres como Wayne s. Peterson,
quien argumenta que aquellos en quienes Cristo se encarna hoy en día,
aquellos que tienen la sabiduría de Dios, no son los hombres de la
Iglesia, sino los líderes del mundo político y económico, a quienes Dios
explica sus planes para la reforma mundial?", reflexiona el padre
Zagore sobre el evento.
"La división de los poderes políticos y religiosos, no debería de
ninguna manera ser pretexto de exclusión radical de los religiosos,
particularmente cuando se trata de tomar decisiones sobre el destino de
las personas. La voz profética de la Iglesia es importante y debe ser
escuchada", insiste p. Donald.
"En África, la iglesia, a través de proyectos sociales en educación,
salud, agua, medio ambiente, compromiso con los débiles y los pobres,
toma parte activa en el mejoramiento de las condiciones sociales de la
población. Permanece presente donde los gobiernos africanos están
ausentes o dimitieron y es el primer apoyo de los jóvenes africanos. Es
triste y sorprendente verla ausente en un foro de esta magnitud", dice
el sacerdote.
La última cumbre de FOCAC se llevó a cabo en Johannesburgo, Sudáfrica,
en 2015, presidido conjuntamente por el presidente Xi Jinping y Jacob
Zuma, ex presidente de Sudáfrica.