Kinshasa, REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (Agencia Fides, 04/09/2018) - “Los defensores de los derechos humanos de
Uvira y Fizi, en Kivu del Sur, están horrorizados por el brutal
asesinato de su colega Masumbuko Birindwa, un experimentado activista
pro derechos humanos”, asegura un comunicado enviado a la Agencia Fides
por el CEADHO (Centro para la Educación, la Animación y Defensa de los
Derechos Humanos) de Uvira, en Kivu del Sur, este de la República
Democrática del Congo.
Según el comunicado, el 21 de agosto Birindwa había ido a Luberizi para
asistir a una reunión para la liberación de los cuatro cooperantes
secuestrados el 20 de agosto en la misma zona. De vuelta a casa,
Birindwa fue secuestrado; su cuerpo sin vida fue encontrado 6 días
después. “Esta tragedia horrible ha aumentado la lista de negra de los
defensores de derechos humanos asesinados en Kivu del Sur, especialmente
en Uvira y Fizi”, dice el comunicado, que denuncia que “los defensores
de los derechos humanos son constantemente víctimas de amenazas de
muerte, que afectan a su vida normal así como la de sus familias, hasta
el punto de que muchos se ven obligados a solicitar asilo temporal en el
extranjero”.
El CEADHO recuerda que varios activistas pro derechos humanos “fueron
secuestrados por personas no identificadas, o algunas veces por personal
de las fuerzas del orden público y de seguridad. De algunos se halló su
cuerpo sin vida, otros han desaparecido para siempre. Hay algunos más
afortunados que han sobrevivido a intentos de asesinato pero con graves
heridas”.
Al principio, las amenazas se utilizan para presionar a los defensores
de los derechos humanos e intimidarlos para que detengan sus
actividades. Las amenazas a menudo son anónimas, se envían por teléfono y
a través de mensajes de texto y redes sociales (Facebook, Messenger,
Wathsapp, Imo, Viber ...) o rara vez con mensajes escritos a mano. Si
las amenazas no son suficientes para hacer que el activista desista,
entonces se pasa la violencia física. Las ONG de Uvira y Fizi siguen
denunciando la intimidación y la violencia frente a la opinión pública
nacional e internacional, pero a menudo no se las escucha.