Buenos Aires, ARGENTINA (Agencia Fides, 13/09/2018) – Una manifestación particular tuvo lugar
ayer en Buenos Aires: miles de personas marcharon e invitaron a otros
ciudadanos a los puntos organizados como "ollas populares", para
compartir algo de comer, como una señal de protesta contra el gobierno
actual del presidente Macri. Los miles de participantes en las
manifestaciones, en diferentes partes de la capital, han paralizado
Buenos Aires. El objetivo era pedir al gobierno que detuviera el aumento
de los precios de los productos básicos y proponer declarar la
emergencia alimentaria.
"Estamos a un paso de la paradoja de que en un país que tiene trabajo y
produce alimentos para 400 millones de personas, se impone el hambre en
los barrios más humildes, con los más pobres y pone en riesgo la paz
social", dijo. Ayer, Daniel Menéndez, coordinador nacional de la
asociación "Barrios de Pie", uno de los organizadores del evento, según
la nota enviada a la Agencia Fides. También estuvo presente una de las
mayores asociaciones de trabajadores de Argentina, la Confederación de
Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), que pidió al presidente
Macri que reformulara sus políticas para que la gente "pueda comer y
vivir en paz".
Según la prensa local, el gobierno está buscando las mejores soluciones
para enfrentar una de las crisis nunca antes vistas en Argentina:
"Queremos aprovechar el potencial de las estructuras (de la Iglesia
Católica y otras iglesias) para garantizar que la asistencia llegue
aquellos que más lo necesitan ", dijo un jefe de gobierno, al comentar
sobre la crisis alimentaria que las autoridades reconocen.
El viernes 7 se realizó una primera reunión, por iniciativa del Ministro
de Salud y Desarrollo Social, con las autoridades de Caritas. Mons.
Oscar Ojea, Obispo de la Diócesis de San Isidro y presidente de la
Conferencia Episcopal Argentina (CEA), che ha nombrado a su obispo
auxiliar de San Isidro, Mons. Martín Fassi, como responsable de la
coordinación de esta iniciativa. El gobierno también hizo un llamamiento
a las iglesias evangélicas para pedir ayuda en la distribución de
alimentos.
Según algunos observadores, parecería que la Iglesia Católica está cerca
del gobierno, pero las conclusiones del Congreso de Córdoba, de la
semana pasada, titulado "Repensando la política", muestran lo contrario.
El evento, organizado por la Pastoral Social de la Conferencia
Episcopal en años no electorales, ha criticado con dureza la gestión de
la presidencia actual de la Argentina: "las personas esperan que los
líderes políticos los representen, que no se dejan intimidar por las
grandes potencias económicas y que no caigan en la corrupción ", se lee
en las conclusiones.
El gobierno de Mauricio Macri había llegado a un acuerdo con el FMI, en
junio pasado, para obtener financiación por 50 mil millones de dólares,
con el que trató de detener la devaluación agresiva del peso y para
contrarrestar el deterioro de la macroeconomía, pero en la vida de todos
los días, el número de personas que padecen hambre crece cada vez más.
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