CIUDAD DEL VATICANO (Agencia Fides, 13/09/2018) “La relación de la Iglesia católica
con el presidente Duterte no es fácil. Temas como los asesinatos
extrajudiciales, la ‘campaña contra las drogas’ y el respeto al ambiente
suscitan preocupación. La Iglesia reitera su planteamiento de una
'colaboración crítica' con el gobierno. Estamos conscientes de querer
trabajar juntos por el bien del país: nos interesa el bien común de la
gente”.
“Pero tenemos que levantar la voz cuando hay políticas o actos que van
contra el Evangelio. Hacemos un llamado a la conciencia de fe de los
bautizados: frecuentemente nos preguntamos cómo es posible que los
fieles católicos en las Filipinas continúen a darle su apoyo al
presidente”, le dijo a Fides el obispo Sócrates C. Mesiona, vicario
apostólico de Puerto Princesa, en la isla filipina de Palawan.
Actualmente, el obispo se encuentra en Roma para participar en el
Seminario de formación para los obispos recién nombrados, organizado por
la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.
El obispo afirma: “El país necesita una figura que simbolice y
represente la unidad nacional, una figura con la que todos puedan
identificarse. Éste es el papel del presidente. Hoy, sin embargo, vemos
una nación polarizada: Duterte no parece alimentar y nutrir a esta
unidad”.
A propósito de la situación de la Iglesia, mons. Mesiona recuerda: “La
Iglesia católica en Filipinas está preparando la conmemoración de los
500 años de la evangelización (el aniversario se celebra en 2021). ‘Un
año del clero': Obispos, sacerdotes, religiosos, estamos llamados a ser
creíbles en el testimonio que damos del Evangelio, y a renovar nuestra
fe y dedicarnos a la evangelización. El desafío es colaborar para
transformar nuestra sociedad, asumiendo un enfoque misionero, para
romper barreras, abrir nuevos caminos y cambiar la forma de pensar”.
Actualmente se realizan en todo el país los preparativos para celebrar
el 500mo aniversario de la llegada del Evangelio en Filipinas (1521).
Para prepararse adecuadamente para esta importante cita, la Iglesia en
Filipinas ha preparado un ciclo de nueve años (2013 a 2021) que culmina
con en el año santo del aniversario, 2021. La Iglesia, concluye el
obispo, pretende “sensibilizar para crear conciencia en cada bautizado
acerca de su vocación misionera. De hecho, el 2021 será el año de la
Missio Ad Gentes”.