CIUDAD DEL VATICANO (http://press.vatican.va - 11 de septiembre de 2018).-
El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral ha
organizado una reunión sobre la crisis humanitaria de Siria e Irak, que
tendrá lugar del 13 al 14 de septiembre en el Auditorio Juan Pablo II
de la Pontificia Universidad Urbaniana. Han confirmado su participación
más de 50 organismos caritativos católicos, representantes de los
episcopados locales y de las instituciones eclesiales y congregaciones
religiosas que operan en Siria, Irak y los países limítrofes, además de
los Nuncios Apostólicos en Siria, Irak, Líbano y Turquía.
El primer día los trabajos serán presentados por Mons. Segundo Tejado
Muñoz, Subsecretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo
Humano Integral; seguirá el discurso del Cardenal Peter K.A. Turkson,
prefecto del mismo dicasterio, y la presentación del Informe de la encuesta sobre la respuesta de las instituciones eclesiales a la crisis humanitaria de Irak y Siria 2017-2018,
elaborado por el dicasterio. A continuación, intervendrá el Secretario
de Estado, Cardenal Pietro Parolin, y habrá una actualización sobre la
situación política y humanitaria a cargo del Nuncio Apostólico en Siria,
el Cardenal Mario Zenari, y del Nuncio Apostólico en Irak y Jordania,
S. E. Mons. Alberto Ortega Martín. La jornada concluirá con la
intervención del Sr. Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Refugiados (ACNUR), que hablará, en particular, sobre
los retos y perspectivas de la situación actual de la migración en la
zona de crisis.
En la mañana del 14 de septiembre, los participantes se reunirán en
grupos de trabajo para concentrarse en los aspectos concretos de la
colaboración entre los diferentes sujetos involucrados en la respuesta a
la crisis. La sesión de la tarde estará dedicada al delicado tema del
retorno a las comunidades de origen de migrantes y refugiados. Después
del discurso del cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación
para las Iglesias Orientales, y de la intervención del P. Fabio Baggio, Subsecretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano
Integral, Sección migrantes y refugiados, los participantes se reunirán
de nuevo en grupos de trabajo, dedicados al tema específico de la
sesión.
Después del debate sobre los trabajos de grupo, las conclusiones de la reunión correrán a cargo del Cardenal Turkson.
El viernes 14 de septiembre, está prevista una Audiencia con el Santo Padre FRANCISCO en el Palacio Apostólico.
El objetivo de la reunión, en línea con el camino emprendido en los
últimos seis años, es el de ser un tiempo de reflexión y comunión
fraternal entre todas las instituciones eclesiales que participan en las
obras de caridad y asistencia a las poblaciones afectadas por esta
crisis humanitaria, acerca de la cual el Santo Padre ha llamado
repetidamente la atención de la opinión pública; hacer un balance de la
labor realizada hasta ahora por los organismos caritativos católicos en
el contexto de la crisis, compartiendo la información sobre la evolución
de la situación humanitaria y las respuestas de la Iglesia; discutir
los asuntos críticos que han surgido e identificar las prioridades para
el futuro; analizar la situación de las comunidades cristianas que
residen en los países afectados por la guerra, promoviendo la sinergia
entre los organismos eclesiales, las congregaciones religiosas y las
diócesis. Este año se dedicará una reflexión particular a las
perspectivas realistas de un retorno voluntario de los desplazados
internos y los refugiados a sus comunidades de origen.
El conflicto en Siria e Irak ha producido una de las crisis
humanitarias más graves de las últimas décadas. La Santa Sede, además de
la actividad diplomática, participa activamente en programas de ayuda y
asistencia humanitaria. Desde 2014, la red eclesial ha destinado a la
emergencia más de mil millones de dólares, que han llegado a más de
cuatro millones de beneficiarios individuales por año.
Según fuentes de la ONU, actualmente hay más de trece millones de
personas que necesitan ayuda en Siria y casi nueve millones en Irak; los
desplazados internos son más de seis millones en Siria y dos millones
en Iraq, mientras que los refugiados sirios registrados en países
limítrofes, entre los cuales Turquía, Líbano, Jordania, Irak y Egipto
son 5,6 millones. Los retornos voluntarios a Irak ascenderían
actualmente a 3,9 millones de personas.