Morelia, MÉXICO (Agencia Fides, 10/09/2018) - La asistencia a las víctimas, la propuesta de
perdón y reconciliación, la prevención de la violencia y de la
delincuencia a través de la educación para la paz constituyen el foco
indicado por mons. Carlos Garfias, arzobispo de Morelia, del ciclo del
"Foros de pacificación y reconciliación nacional", convocada por el
presidente electo de la República, Andrés Manuel López Obrador, con el objetivo
de pacificar al país, asolado por la violencia y tráfico de drogas.
Según fue dado a conocer a Fides, mons. Garfias fue designado por la
Conferencia Episcopal como coordinador de participación de la Iglesia en
los foros.
Todo el proceso de escuchar y de consultar se cerrará a finales de
octubre con la realización del último foro y proporcionará al próximo
gobierno las directrices para intentar lograr la paz social. Además de
las víctimas del
crimen, han sido convocadas organizaciones de la
sociedad civil, académicos, empresarios, grupos religiosos y las
instituciones del estado.
En una entrevista con Fides, mons. Garfias explicó el objetivo:
“Concretar un proceso de escucha y consulta en la búsqueda de una vía
para la pacificación del país, con objetivos a medio y a largo plazo”.
Activo en este campo desde hace muchos años, el obispo dice a Fides que
se reunió con la directora de los foros, la futuro jefe de Estado Mayor
Olga Sánchez Cordero y con el futuro Ministro del Interior Alfonso
Durazo. Mons. Garfias propuso “aprovechar el foro para acercarse a las
víctimas, ofreciéndoles un espacio para la escucha de su sufrimiento”.
En particular, ofreció “algunos programas de construcción de paz que la
Iglesia lleva adelante desde 2010, a través de centros de escucha,
grupos de autoayuda para las víctimas y los centros de asistencia legal y
psicosocial. Son esquemas diseñados para reconciliar a la gente
internamente y externamente a través de experiencias de perdón y para
reconstruir el tejido social, para restablecer la confianza y la
seguridad personal, que son el verdadero resultado de una reconciliación
real como sociedad”.
Mons. Garfias recuerda que “perdonar siempre es un proceso basado en la
voluntad personal. Cada persona herida puede optar por aceptar su
situación y sabiendo que tiene la capacidad, puede encontrar en sí mismo
la valentía para perdonar y curarse a sí mismo del daño que le ha
provocado la acumulación de resentimiento, ira y deseos de venganza.
Como Iglesia, podemos ayudar a ver la situación a través de los ojos de
Dios, a darle un nuevo sentido a la vida y a recomenzar”. En este
sentido, las "escuelas de perdón y reconciliación", creadas por el
religioso colombiano Leonel Narváez y ya activas en México, son muy
útiles.
“La justicia transicional, la propuesta que guía el proceso iniciado con
los foros, es esto: en una situación excepcional, se adapta la ley,
utilizando en algunos casos herramientas como el indulto. No es una
amnistía absoluta, mas el esfuerzo de reconstruir el tejido social. Para
que el proceso sea eficaz, la prevención de la violencia es lo más
importante”, explica. Además de los foros (hasta ahora se han realizado
cinco), se están organizando reuniones sobre temas específicos, como la
drogas, la seguridad, la Policía, los emigrantes, los refugiados y los
presos.