Lahore, PAKISTÁN (Agencia Fides, 07/09/2018) – "El nuevo gobierno de Pakistán tiene como
objetivo crear un estado de bienestar según la visión de Quaid-e-Azam
Muhammad Ali Jinnah (fundador de Pakistán), en el que el estado es
responsable de la educación, la salud y el empleo de sus ciudadanos. El
gobierno está llamado a promover la libertad de pensamiento, la
abolición de la corrupción y a frenar la discriminación religiosa en
Pakistán". Este es el deseo expresado por la Comisión Nacional de
Justicia y Paz (NCJP, por sus siglas en inglés) de los obispos de
Pakistán, en un mensaje enviada a Fides, en el cual hablan sobre la
actual situación política en el país.
Las elecciones generales se celebraron en Pakistán el 25 de julio de
2018. Paquistán Tehreek-e-Insaf (PTI) se convirtió en el partido
político con más peso, obteniendo la mayoría de escaños en la Asamblea
Nacional: 138 escaños de 272. A nivel provincial, PTI se ha convertido
en el partido más grande en el Punjab (ganando 179 escaños en la
Asamblea Provincial), se confirmó como el primer partido en la provincia
de Kyber Pakthun Khawa (ganando 84 escaños) y ha pasado a ser el
segundo mayor partido en la provincia de Sindh (con 30 asientos en el
Parlamento provincial), mientras que obtuvo sus primeros 7 escaños en la
Asamblea de la provincia de Baluchistan.
A través de la Comisión Justicia y Paz, los obispos de Pakistán expresan
su augurio para que "los tres pilares de la nación, es decir el poder
ejecutivo, el legislativo y el judicial, trabajen juntos para construir
una nación próspera y pacífica."
El arzobispo Joseph Arshad, a la cabeza de la diócesis de
Islamabd-Rawalpindi y presidente de la Comisión, señala que "la Iglesia
católica apoya esta transición democrática y colaborará con el nuevo
gobierno, de cualquier manera posible, para el progreso y la paz en
Pakistán". Subraya, además, que "el gobierno debería también dar la
prioridad a cuestiones relativas a las minorías religiosas, para que
estén bien integradas en la sociedad y se sientan orgullosas de ser,
responsablemente, parte integral de la nación".
Según Arshad, es oportuno el establecimiento del Ministerio de Asuntos
de las Minorías, tanto a nivel provincial como federal, para dar una
adecuada representación a las minorías en todos los ministerios. "El
gobierno debería establecer la Comisión Nacional para los derechos de
las minorías religiosas; y las personas pertenecientes a las comunidades
religiosas minoritarias deberían tener un rol en el gobierno: proteger a
las minorías es una gran responsabilidad del poder ejecutivo. Pakistán
pertenece a las minorías así como a la mayoría", añade.
En nombre de los obispos católicos, mons. Arshad insta "a trabajar
juntos para levantar las comunidades y las personas débiles y marginadas
de la sociedad y para guiar la juventud y la nación hacia una
coexistencia pacífica, trabajando sinceramente por el bien común de
todos los ciudadanos de Pakistán".