Asunción, PARAGUAY (Agencia Fides, 10/09/2018)- Después de ser acusado de malversación de
fondos públicos y de corrupción, el congresista Jorge Ovieto Matto
renunció. Se trata del tercer legislador que deja el cargo en menos de
un mes. El 6 de agosto, de hecho, fue el turno de su colega José María
Ibáñez, mientras que el 30 de agosto el Senado aceptó la renuncia de
Oscar González Daher, quien, al final del último mandato, había sido
privado de la inmunidad parlamentaria.
Las protestas comenzaron el 1°de agosto, poco después del inicio del
nuevo periodo parlamentario, cuando Juan Sebastián Bonini, un joven
arquitecto y activista social católico, entró en la sala de la Cámara de
Diputados para exigir su renuncia. Días más tarde, otros ex alumnos de
varias escuelas católicas, como el Instituto San José, de los padres
Betharramiti, y el Cristo Rey, de los Jesuitas, promovieron una gran
marcha exigiendo la renuncia de los parlamentarios corruptos y otras
normas.
A la protesta se unieron la federación de universitarios, otras
instituciones de la sociedad civil y un gran número de ciudadanos. En
las redes sociales también se extendió la indignación de la gente,
mientras que la prensa reveló más delitos de los legisladores. Después
de la renuncia de Ibáñez, quien confesó haber usado dinero público para
pagar personal privado, las protestas se enfocaron en González Daher y,
por 22 noches seguidas, muchos ciudadanos se concentraron en frente de
su casa para pedir su dimisión. “A causa de la indignación popular,
González Daher se dio cuenta de que los diputados que antes le
aseguraban votar en contra de su destitución, ya no lo harían, y se vio
obligado a dimitir”, explica a Fides Juan Sebastián Bonini.
Poco antes de la renuncia de Oviedo Matto, el presidente de la República
ratificó la abolición de la regulación que requiere una mayoría
cualificada de dos tercios del Parlamento para aprobar la pérdida de la
inmunidad parlamentaria. Esta norma -explica Bonini- había sido
promulgada en los últimos meses de la pasada legislatura como una forma
de autoprotección de los miembros del Congreso.
Ahora las protestas tienen como objetivo a los diputados Carlos Portillo
y Víctor Bogado, también acusado de hechos de corrupción. Como en el
caso anterior, grupos de personas van de noche hasta sus residencias
para manfiestar. Los hechos por los cuales fue acusado Ibáñez se
remontan al 2013; mientras que el caso de González Daher salió a la luz
en diciembre pasado, cuando la prensa divulgó registros de sus llamadas
telefónicas, cuando siendo presidente del Jurado de Acusación de
Magistrados, presionó a los jueces para que emitieran sentencias
favorables a sus familiares, políticos y empresarios amigos.