Vechoor, INDIA (Agencia Fides, 04/09/2018)- Un sacerdote indio católico ha hablado delante
de una asamblea de fieles musulmanes, reunidos en la mezquita en la
oración del viernes, para agradecer por la ayuda humanitaria recibida
después de las recientes inundaciones de Kerala. Como le fue reportado a
Fides, el padre Joseph Puthussery visitó la mezquita de Juma, en
Vechoor, en el distrito de Kottayam, en Kerala (región del sur de la
India), por invitación del imán local. El sacerdote dijo que, con un
espíritu de solidaridad, muchos fieles musulmanes se han movilizado y
han ofrecido alimentos y asistencia a las víctimas de las inundaciones
que tuvieron que refugiarse en su iglesia, ubicada en la arquidiócesis
de Ernakulam-Angamaly.
La iglesia de San Antonio en Achinakom en el distrito de Kottayam,
ofreció refugio y protección a más de 580 personas sin hogar, víctimas
de las inundaciones que afectaron a 12 de los 14 distritos de Kerala a
mediados de agosto. Las estructuras cristianas han hecho de todo para
ayudar a los desplazados aun en medio de la escasez.
"Fui directamente a la mezquita, conocí al imán y le pedí ayuda. Por
invitación del imán, después de los rezos, los hermanos musulmanes
vinieron a la iglesia con una gran cantidad de alimentos y agua", le
dijo el padre Puthussery a Fides. Por varios días, los musulmanes han
proporcionado asistencia humanitaria a personas sin hogar. "Además de
agua y comida, los jóvenes musulmanes han traído medicamentos", señala
el padre Puthussery.
Ahora, después que la emergencia ha cesado, las autoridades de la
mezquita han tenido otro gesto insólito y profético: ofrecerle a un
sacerdote cristiano el púlpito, que usualmente está reservado a un
"maulavi" (clérigo musulmán), quien lo utiliza para dirigirse a su
pueblo.
El sacerdote dijo a los creyentes: "No tengo palabras para expresar
nuestro agradecimiento a los hermanos musulmanes por el generoso apoyo
que nos han ofrecido durante el período de dificultad". En una
intervención de diez minutos, dijo: "Aunque las inundaciones nos
quitaron muchos objetos de valor, también se llevaron muchos males
sociales. El diluvio también había derrumbado los muros que nos
separaban, el orgullo en nuestros corazones. Nos quitó el sentido de la
autosuficiencia". El padre Puthussery recordó el llamado del papa
Francisco a "construir puentes, no muros", haciendo hincapié en la
necesidad de continuar la cooperación interconfesional para promover la
armonía en la sociedad. "Este vínculo fraterno debe mantenerse: tenemos
que transmitir a las nuevas generaciones los valores que hemos
redescubierto a través de esta calamidad," agregó.
Niyaz Nasser, uno de los más de 250 musulmanes presentes en la mezquita
declaró, en medio de la sorpresa, que se vivió "una experiencia
diferente y conmovedora. "Fue un momento de gran alegría y orgullo, que
nos da esperanza para un futuro brillante", añadió.