Managu, NICARAGUA (Agencia Fides, 15/11/2018) – "Denunciamos los secuestros y detenciones
arbitrarias, de que está siendo objeto la población civil. Hoy, como
nunca, los Derechos Humanos están siendo violentados en Nicaragua": este
es el llamado lanzado por los Obispos de Nicaragua en el documento
titulado "La verdad os hará libres" (Jn 8:31), emitido por la Asamblea
General de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, que se reunió del 12
al 14 de noviembre en el Seminario Nacional Arquidiocesano de Nuestra
Señora de Fátima en Managua. En el texto enviado a la Agencia Fides
leemos: "Como Obispos hemos aceptado de buena fe ser mediadores y
testigos del Diálogo Nacional, haciéndonos garantes del pueblo
nicaragüense y de la comunidad internacional que está en solidaridad con
nuestro dolor". "Nuestra misión no se
limita a ser mediadores y testigos de la mesa de diálogo, sino que, dada
la dimensión profética de nuestro
ministerio, nos hemos visto en la urgencia de estar presentes en lugares
de conflicto para defender las vidas de los indefensos, para brindar
consuelo a las víctimas. y mediar para obtener una salida pacífica de la
situación ".
En el Mensaje pastoral publicado y difundido, los Obispos reconsideran
lo que el país ha estado viviendo durante 210 días, es decir, desde
cuando comenzó la crisis sociopolítica que involucró a toda la población
para manifestarse contra el régimen del Presidente Ortega, después de
que el gobierno impuso medidas económicas a la gente y habían atacado a
los jubilados que se manifestaban en las calles el 18 de abril. Los obispos señalaron lo que habían prometido: "Es
nuestro deber informar a la nación que en los últimos meses hemos sido
testigos de la falta de voluntad política del gobierno para dialogar
sinceramente y buscar procesos reales que conduzcan a la verdadera
democracia". "Los ataques perpetrados por la policía nacional, por
grupos paramilitares gubernamentales y por grupos agitados para asaltar y
sembrar el terror a las personas que se manifiestan cívicamente -
subraya el texto - son legal y moralmente condenables, así
como todo acto de profanación sacrilega contra la Iglesia, tanto en su
pueblo consagrado como en sus templos, de la misma manera, son las
agresiones contra periodistas nacionales e internacionales, defensores
de los derechos humanos y miembros de la sociedad civil ".
Al citar el artículo 26 de la Constitución, los pastores recuerdan que
el gobierno debe proteger y respetar al pueblo nicaragüense. Hacen
también una lista de las diversas convocatorias y reuniones en las que
la Iglesia ha reunido a los fieles para orar por la nación, el documento
afirma: "Invitamos a hombres y mujeres de buena voluntad a no responder
con violencia a las diversas provocaciones a las que están sometidos.
Recordemos que la Paz es un bien precioso pero precario que debemos de
cuidar, educar y promover todos en nuestro país".
Finalmente, al momento de la presentación del documento, el cardenal
Brenes dijo: "Queremos decirles a todos que apreciamos su oración, su
cercanía. Queremos decirles que siempre estarán en nuestras oraciones.
Estaremos allí para cada uno de ustedes. Cuenten con nosotros y nosotros
contamos con todos ustedes".