Johannesburgo, SUDÁFRICA (Agencia Fides, 07/04/2020) – “Esta es una enfermedad humillante que
atraviesa a la humanidad en todo el mundo sin considerar si eres rico o
pobre. Es un pequeño germen invisible que está causando más estragos que
las armas de guerra más poderosas. Los ricos no pueden protegerse, ni
pueden curarse porque todavía no hay cura contra esta enfermedad", dice
Su Exc. Mons. Sithembele Sipuka, Obispo de Mthatha, Sudáfrica, en un
mensaje sobre la propagación del Coronavirus. "A diferencia del
VIH/SIDA, que se contrae en gran medida a través del estilo de vida y
que a veces puede conducir a juicios críticos y rechazo social, el
Covid-19 no ofrece la posibilidad de señalar con el dedo a nadie porque
ninguno puede sentirse completamente a salvo del riesgo de infección por
Coronavirus. Alrededor de 100 sacerdotes han muerto en Italia por el
Covid-19" subraya Mons. Sipuka.
En Sudáfrica se han registrado 1686 casos de Covid-19. Las autoridades
han impuesto un bloqueo desde el 26 de marzo hasta el 16 de abril. Sin
embargo, Mons. Sipuka, recuerda que "con nuestras malas condiciones
económicas, especialmente para las personas que viven en asentamientos
informales, no hay certeza de que el bloqueo sea tan exitoso como en
China". "Solo hay que pensar en una familia que vive en una habitación
hecha de chapa: si solo uno de sus miembros está infectado, será difícil
que no se contagie toda la familia".
“Ya se ha registrado un caso de infección en el asentamiento informal de
Ciudad del Cabo de Khayelitsha", recuerda el obispo. "Por lo tanto, hay
razones para estar preocupados y asustados porque una vez que esta
pandemia golpea las áreas pobres, diezmará a un gran número de
personas", afirma Mons. Sipuka, quien señala que "el número de contagios
está creciendo a diario y es preocupante que las infecciones se
empiecen a verificar dentro de las comunidades y no provenientes del
extranjero".
“Oramos a Dios para que el bloqueo produzca el efecto deseado y que las
personas puedan seguir viviendo", escribe el Obispo, pensando en las
consecuencias económicas para las personas más débiles. "¿Qué podemos
hacer por estas personas ahora? Me lo pregunto por qué no podemos salir,
aunque si podemos ayudar a algunos con paquetes de alimentos. ¿Qué
debemos hacer después del bloqueo?, porque hay indicios de que la
situación empeorará económicamente. Cada vez más personas no podrán
pagar los bienes más básicos”.
Mons. Sipuka termina haciendo un llamamiento al clero y a los religiosos
"debemos compartir nuestra comida porque los recursos de los fieles no
serán suficientes”.