Ereván, ARMENIA (Agencia Fides, 09/05/2020) - Apoyo total e inequívoco "al llamamiento
lanzado por el Santo Padre para un alto el fuego inmediato en todos los
rincones de la tierra y para la unidad, mientras el mundo está expuesto a
una amenaza sin precedentes". Este es el mensaje clave que el primer
ministro armenio, Nikol Pashinyan, ha comunicado al papa Francisco en
una conversación telefónica que ha mantenido con el obispo de Roma este
viernes 8 de mayo. El primer ministro armenio dio la noticia de la
conversación telefónica con el Papa, a través de su perfil de Twitter.
Los medios de comunicación armenios, como armenpress, han agregado en
sus informes que Pashinyan también ha dado las gracias al Pontífice por
los esfuerzos de la Iglesia Católica para mitigar las devastadoras
consecuencias económicas de la pandemia de coronavirus, especialmente en
beneficio de los sectores más vulnerables de la población. Según estas
fuentes, el Primer Ministro Pashinyan ha reiterado el
compromiso de Armenia por una solución pacífica al conflicto sobre
Nagorno Karabakh (la región de mayoría armenia sujeta a Azerbaiyán),
mientras que el Papa al parecer ha reafirmado “su posición sobre el tema
del Genocidio Armenio".
El persistente contraste entre Armenia y Azerbaiyán en Nagorno Karabakh
es uno de los muchos "conflictos de baja
intensidad" repartidos por todo el mundo.
La cuestión de las tensiones étnico-políticas en torno a esa región
explotó cuando la Unión Soviética se disolvió. En Nagorno Karabakh, de
mayoría armenia, en septiembre de 1991, el soviet local, utilizando la
legislación soviética de la época, había declarado el nacimiento de una
nueva República después de que Azerbaiyán decidiera salir de la URSS.
Siguieron un referéndum y elecciones, pero en enero del año siguiente,
la reacción militar azerbaiyana encendió el conflicto que provocó 30,000
muertes y terminó con un acuerdo de alto el fuego en 1993, que desde
entonces es continuamente violado por ataques y escaramuzas fronterizas.
A principios de abril de 2016, ocurrieron los enfrentamientos más graves
en la región desde mediados de la década de 1990 entre las fuerzas
azerbaiyanas y las de las autoridades separatistas armenias. Esos
enfrentamientos resultaron en varias docenas de muertes, hasta que se
firmó una tregua el martes 5 de abril de 2016. El estado de guerra sigue
técnicamente vigente en la región. Las zonas fronterizas entre
Nagorno-Karabakh y Azerbaiyán siguen militarizadas en un régimen de
"alto el fuego", con frecuencia violado por ambas partes.