Quito, ECUADOR (Agencia Fides, 08/05/2020) – La Conferencia episcopal de Ecuador (CEE) se ha
reunido con la Comisión Técnica y Científica para estudiar el proceso de
reapertura de los Templos católicos en el Ecuador, tras los acuerdos
entre los obispos y los representantes de Gobierno. La CEE está preparando un protocolo de Bioseguridad para la
reapertura progresiva de los templos en el país. “La participación en la
Eucaristía dominical constituye uno de los momentos más importantes de
la expresión de la fe católica – se lee en el documento de los obispos
recibido en la Agencia Fides -. Por la emergencia sanitaria que vivimos,
el precepto de esa participación fue dispensado y lo sigue estando. Por
ello, instamos a los fieles católicos a continuar participando de las
celebraciones eucarísticas, por canales virtuales”.
La reapertura de las iglesias se realizará en fases, conforme a la
“semaforización” del país a nivel de provincia, cantón, parroquia y la
respectiva autorización de las autoridades locales, informan los
obispos, que subrayan que en estas primeras dos fases no se celebrarán
Misas con participación de fieles, procesiones ni ningún otro acto
masivo de expresión de fe; y que todas las actividades parroquiales,
como catequesis, cursos, reuniones de comunidades y grupos, seguirán
haciéndose en línea, hasta nuevo aviso.
En la fase 1, en las provincias, cantones o parroquias con semáforo rojo
y semáforo amarillo, a partir de los últimos días de mayo, las iglesias
estarán abiertas solamente para la oración personal, con tiempos
limitados de oración de 20 minutos por persona y distancia de 1,5
metros, con los sitios para sentarse marcados en los bancos. La
confesión en lugares amplios, con aforo controlado, desinfección en la
entrada y distancia de 1,5 metros, entre sacerdote y penitente. Los
sacerdotes estarán protegidos por protocolos de bioseguridad.
En la fase 2, con semáforo amarillo y verde, prevista para junio, se
permitirá el acceso en las iglesias a 1 persona por familia, con las
condiciones ya mencionadas. Será posible recibir la Comunión sin Misa,
solamente para quien lo solicitare, siguiendo todos los protocolos de
bioseguridad establecidos tanto para el feligrés como para el ministro
que distribuye la comunión.
Los obispos recuerdan a los fieles que es necesario “precautelar la
salud como bien fundamental”. Esta reapertura progresiva “nos ayudará a
reencontrarnos espiritualmente en nuestros Templos, guardando las
seguridades que esta emergencia requiere”. Por ahora los mayores de 60
años, los niños hasta 12 años y las personas con enfermedades
preexistentes no podrán asistir en ninguna de las dos fases.
Por último, los obispos hacen un llamamiento a la responsabilidad de
todos, para garantizar que las iglesias sean lugares seguros.
“Recordemos que el respeto a la integridad y a la vida de todos es
nuestro primer deber como seres humanos y como cristianos”.