Lahore, PAKISTÁN (Agencia Fides, 08/05/2020) - La nueva Comisión Nacional para las Minorías
Religiosas, creada por el gobierno de Pakistán, corre el riesgo de ser
un órgano vacío e inútil, sin ningún poder real. Para que no sea así, es
necesario que sea creada, como las otras Comisiones nacionales, a
través de un acto formal del Parlamento, para que tenga la autoridad y
la independencia necesaria en su trabajo. Así lo afirman las
asociaciones de la sociedad civil y los grupos cristianos en Pakistán
después del acto del gobierno federal que ha establecido una nueva
comisión ad hoc, dedicada a las minorías religiosas, en el Ministerio de
Asuntos Religiosos de Pakistán. El gobierno aprobó el nuevo organismo
el 5 de mayo, nombrando un presidente e incluyendo tres miembros
cristianos, tres hindúes, dos sikhs, dos kalash y un parsi. El arzobispo
Sebastian Francis Shaw, al frente de la Arquidiócesis de Lahore, Albert
David, presidente del Movimiento Cristiano Unido de Pakistán y Sarah
Safdar, secretaria de la Iglesia paquistaní en Peshawar, son los
representantes de la comunidad cristiana.
El católico Peter Jacob, responsable de la ONG "Centre for social
justice" y presidente de la "Comisión Popular para los Derechos de las
Minorías", informa a Fides: "El gobierno era consciente de tener que
establecer la Comisión para las minorías a través de un acto del
Parlamento. Sin embargo, la ruta elegida no respeta el fallo original de
la Corte Suprema en 2014, que impuso la creación de la Comisión al
gobierno de Pakistán”. Jacob agrega que varias organizaciones están
listas para desafiar la decisión del gobierno con una apelación ante la
Corte Suprema de Pakistán, reiterando que la Comisión recién creada no
es adecuada para proteger los derechos humanos de las comunidades
minoritarias, y recuerda que "es una obligación para el estado de
Pakistán salvaguardar y promover los intereses de los ciudadanos
minoritarios, como lo exige la Constitución".
El 6 de mayo de 2020, grupos de derechos, abogados, académicos y
activistas de la sociedad civil criticaron la decisión del gobierno al
afirmar que su creación, en términos actuales, no cumple con las
indicaciones de la Corte Suprema. Hina Jillani, abogada de la Corte
Suprema y ex Relatora Especial de la ONU, dijo: “La Comisión para las
Minorías solo será efectiva si se crea, como las otras comisiones
nacionales, a través de una ley del Parlamento. Solo entonces esta
Comisión tendrá autoridad real y será independiente en su trabajo".
La católica Michelle Chaudhry, presidenta de la "Fundación Iris y Cecil
Chaudhry" especificó: "Nuestra protesta no concierne a los miembros de
la Comisión sino al establecimiento de la propia comisión. Es urgente
que esta sea constituida con los medios adecuados y que tenga un estatus
legal que le permita ocuparse verdaderamente los derechos humanos de
las minorías religiosas en Pakistán”.