San Salvador, EL SALVADOR (Agencia Fides, 11/05/2020) - La Conferencia Episcopal Salvadoreña, a
través de una declaración titulada "Un país según el corazón de Dios",
pide a los empleadores que eviten el despido de trabajadores o la
suspensión de sus contratos, aprovechando el hecho de que no pueden ir
al lugar de trabajo porque están en cuarentena. "Actuar de esta manera
no es humano, y mucho menos cristiano, hoy es el momento en que debemos
ayudarnos unos a otros como los hermanos que somos", dice la declaración
de los obispos enviada a Fides.
Luego instan al estado, en sus tres órganos, ejecutivo, legislativo y
judicial, a trabajar juntos, haciendo el mayor esfuerzo para que el
pueblo avance, en este momento crítico de nuestra historia debido a los
efectos del coronavirus. En este sentido, los obispos recuerdan la
importancia de proteger a todos los salvadoreños, especialmente a los
más pobres y vulnerables, salvaguardando todos sus derechos
individuales.
"Como pastores de un pueblo sufriente y heroico, instamos tanto a
nuestros líderes, a todos los niveles, como a los responsables de las
micro, pequeñas, medianas y grandes empresas, sobre todo a buscar el
bien de las personas. Y, como hemos dicho muchas veces, Una condición
fundamental es que busquemos el bien común de la sociedad, en una
atmósfera de respeto, diálogo pacífico y un verdadero sentido
patriótico".
Los obispos concluyen su mensaje insistiendo en que si la amenaza de
esta pandemia es grave, quizás haya un peligro aún mayor que se esconde
en nosotros: "el virus de la indiferencia" frente al dolor de los
hermanos y hermanas más débil. Al respecto, recuerdan lo que el Papa
FRANCISCO dice: "No dejen a nadie atrás".